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MIGRATS DANSA 2022. FOTO PAU GAYA

MIGRATS DANSA 2022: MAR GARCÍA Y JAVI SOLER,ELVIRA MADRIGAL, MIUDO,NEREA DE SOUSA

Fecha de la representación: 19 de noviembre de 2022. Fecha de la crítica: 20 de noviembre de 2022. Sala espai inestable

He pasado yo una noche regulera con su poquito de fiebre, creo, y me he levantado medio trascendente, como cuando te meten una paliza. La paliza me la dieron ayer las jóvenes de Migrats, una de las buenas, una de las que te dejan moratones. Venían ayer unas jóvenes que sí, que lo son, pero que tienen ya su recorrido hecho, algunas por su cuenta y otras por cuenta de compañías que les han dado trabajo.

Empieza la cosa con escenografía y todo, que uno piensa que en este festival es todo precario (aunque vete a saber si el padre de alguna es carpintero y se lo ha hecho gratis) y se encuentra con esto y lo flipa. Lo sigue flipando porque son ciento y la madre, dentro y fuera de escenario (no adelanto más para no hacer spoiler pero alisarse los pelos del brazo porque se os van a erizar). Y lo flipa más aun cuando, aliviado, ve que el rollito corporal veronal y el dramatúrgico fratini también puede acoger humor y autoburla. La pieza va de Velázquez como podría ir de Zurbarán o de Maradona, que es algo que hacen muy bien las de Barcelona, y lo que nos chifla, lo que nos hipnotiza, es la constante aparición de sorpresas y, sobre todo, esta cosa musical precisa hasta el milímetro. Y lo bien que cantan. Una puede economizar lo que quiera en el movimiento, hacerlo impersonal, vaciar el cuerpo hasta que queda una carcasa que no traspira ni huele (e ir de blanco, y no lanzar nada, y ser estilosa, y montar una zarzuela del siglo veintiuno), pero, en cuanto se pone a cantar, aparece toda, toda, toda la humanidad de golpe, arrojada como un cubo. Del susurro que podría venir de una radio hasta ese final para el que hay que tener el Grado Superior de Canto, las voces juegan un papel esencial. El patio de butacas se vino abajo. Menudo concierto. Y es que la noche de ayer fue de conciertos. Nos tragamos tres, cada uno en las antípodas del anterior. Si el de Mar y Javi tenía esta cosa barcelonesa siempre chic y fresca, el de Miudo, que vino después, tiene esa cosa de cantautor que le hace transparente. La riqueza material de Mar (que ha sido apoyada por una residencia técnica de Dansa València y la UV) frente a la pobreza de Miudo. El equipazo de Mar frente a la soledad de Miudo. La producción ensayadísima y acabada por completo de Mar frente a la prueba llena de posibles de Miudo.

Las primeras piezas tienen siempre esta voluntad de ir de muchas cosas a la vez, de mostrarse uno y lo que a uno le interesa o le preocupa, y aquí vemos ese ejercicio de lucha entre el tema que Miudo quiere tratar y él mismo como elemento que se visibiliza. Que sí, que opresores y oprimidos, pero quien está ahí bailando entre un mar de dudas es él, no el capitalismo ni el colonialismo. Por eso la pieza está llena también de preguntas, de excusas, de maneras de suavizar, de exponerse, de quitarse importancia. Haga lo que haga, Miudo siempre habla de una masculinidad delicada y preciosa que está tan feliz en su cuerpo mientras no lo tenga que someter demasiado al escrutinio ajeno y por eso se llena de videos de multitudes, a las que, por un lado, parece otorgar el estatus de rebaño y, por otro lado, de refugio. También habla siempre de compromiso y posicionamiento, aunque no haría falta, porque hay cuerpos que no necesitan nombrar el tema del que hablan para darle espacio. Así, entre esa danza que mezcla su capoeira con su afrancesamiento, lo que queremos es decirle que no se preocupe de nada, que todo está bien ahí, exactamente donde lo ha puesto.

Acto seguido nos toca irnos de festival experimental con Elvira Madrigal, otra veterana de Migrats que ya no es esa niña que nos contaba sus cosas. De pronto es una francesa de tomo y lomo que despliega cables y sensores y micros y conectores y nos llena la sala de ruidos que, suponemos, tienen que ver con el movimiento que se genera. Y digo francesa porque allí no se andan con tibiezas. Van a saco con un compromiso de sequedad que aquí nos parece hasta demasiado frío. Nos dice que quiere buscar manifestaciones sutiles y ahí hay una brutalidad que nos deja sin aliento. Una crudeza que no se permite ni medio truco, ni media concesión. A Elvira ahora le interesa eso y lo lleva a muerte, y el resto del equipo la sigue, probando a ver qué encuentran, qué se despliega, qué aparece para jugárselo. Menos es menos y más es más y a veces menos es mejor y otras veces más es mejor. Aquí hay muchas cosas, muchos cables, algún instrumento, mucha gente, muchos recursos. ¿Cuándo se pone una a renunciar a alguno de sus elementos para hacer la cosa más precisa si ya te has enamorado de todos?

Y cuando ya la gente está dando vueltas en sus asientos porque llevamos nuestra buena hora ahí sentados en el festival de la música, aparece Nerea en absoluto silencio. Y, lejos de darnos un bajón irrecuperable, se lo agradecemos. Vamos aterrizando de este viaje lleno de turbulencias, golpes y virajes con ella. Con su lentitud, sus pausas, su ausencia absoluta de pretenciosidad, su presencia preciosa. Aterrizamos con ella mientras su diseño de luces nos muestra desde el amanecer hasta el anochecer en el mundo del arcoíris constante. Respiramos y vamos volviendo a este mundo, a Valencia, a la Inestable, después de haber viajado por épocas y lugares distantes y diversos, y el capitán del avión es Nerea, que nos devuelve a la calma, que nos invita a volver a lo básico, a observar durante un rato a un cuerpo que no se construye una armadura para ofrecerse a nuestra mirada, pero tampoco tiembla ni se descompone ni se despersonaliza. Un cuerpo que no ha venido a decirnos grandes cosas ni a enseñarnos nada sobre el mundo ni sobre sus posibilidades. Ese cuerpo que respira quieto y que se desplaza sin esfuerzo y sin dirección premeditada ha sido el que ha impedido que ayer me diese una taquicardia y solo haya pasado un poco de fiebre.

Esto del Migrats se pone muy caliente, amigas, aquí hay gente para retirarnos a todas y para generar un paraíso de creatividad. Imposible no pensar en que nuestras instituciones no van a estar a la altura y que esta gente no va a volver nunca más.

FICHA ARTÍSTICA

NICOLASITO PERTUSATO, DE MAR GARCÍA Y JAVI SOLER. Barcelona – 17 minuts. Composició coreogràfica i musical: Mar Garcia Martí i Javier Soler Giner . Intèrprets: María Landaribar, Mar Garcia, Vera Palomino i Javier Soler . Ajudants de composició: Maria Amor i Dani Romano. Ajudantia dramatúrgica: Cris Blanco i Roberto Fratini. Escenografia: José Juan García. Tècnic de llums i so: Martí Forcada. Col·laboradors:  Carlota Malo, Pau Gómez, Dani Romano, David Mormeneo, Román García, María Llena, Carmen Llena, Ana Fernández, Paula Piñero, María Amor, La Caldera, Dansa València, Universitat de València, Generalitat de Catalunya. 

LATERE, DE ELVIRA MADRIGAL. Toulouse – 15 minuts. Concepció: Elvira Madrigal Hernández. Producció: Cie Contremarches. Creació realitzada amb la col·laboració de: Elena Sevilla (Ballarina), Juan Gabriel Di Lucia (Músic) i Joaquín Ortega (Músic) 

VÍCTIMA Y VERDUGO, DE MIUDO. València – 20 minuts. Direcció i interpretació: Guillermo Llorens. Producció: Carlota Llorens

FUGA HACIA LA CALMA, DE NEREA DE SOUSA. València – 20 minuts. Creació i interpretació: Nerea Pérez de Sousa

Perfil del autor
Santi de la Fuente

Licenciado en Historia del Arte (más Certificado de Aptitud Pedagógica), Máster en Gestión de Artes Escénicas y titulado superior de Danza por la Facultad de las Artes de Altea. Desde 2004, codirige la compañía La Coja Dansa junto con Tatiana Clavel. La compañía ha estado presente en festivales de toda España y en Egipto, Francia, Alemania, Brasil, República Checa, Portugal o Marruecos. Sus obras han participado en circuitos como el de la Red de Teatros Alternativos y en programas como Danza a Escena. También gestiona la Asociación A Contar Mentiras dedicada a la pedagogía y al apoyo de compañías de danza contemporánea. Desde 2014 es profesor en el Conservatori Superior de Dansa de València.

Licenciado en Historia del Arte (más Certificado de Aptitud Pedagógica), Máster en Gestión de Artes Escénicas y titulado superior de Danza por la Facultad de las Artes de Altea. Desde 2004, codirige la compañía La Coja Dansa junto con Tatiana Clavel. La compañía ha estado presente en festivales de toda España y en Egipto, Francia, Alemania, Brasil, República Checa, Portugal o Marruecos. Sus obras han participado en circuitos como el de la Red de Teatros Alternativos y en programas como Danza a Escena. También gestiona la Asociación A Contar Mentiras dedicada a la pedagogía y al apoyo de compañías de danza contemporánea. Desde 2014 es profesor en el Conservatori Superior de Dansa de València.

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