TOP
Sagunt a Escena 2022, Julia, foto de Provi Morillas

SAGUNT A ESCENA 2022: JÚLIA DE LA CIA LA DEPENDENT TEATRO

Fecha de la representación: 6 de agosto de 2022. Teatro romano de Sagunt (Sagunt a Escena)

Las fábulas sobre el ascenso social laten en la tradición literaria desde hace un buen puñado de almanaques, que se lo digan a los Grimm o a Perrault. Al fin y al cabo, qué son todos esos cuentos de hadas sobre muchachas humildes que acaban desposándose con príncipes encantadores sino aproximaciones a la idea de subir de clase, abandonar las penurias y conquistar una rutina acomodada (encantamientos y otros elementos mágicos mediante). Pero cuando la narración abandona los terrenos de la fantasía y se instala en paradigmas más prosaicos, el ‘vivieron felices y comieron perdices’ queda arrasado por las aristas, los cabos sueltos, los puntos de fuga, los conflictos éticos y toda esa gama cromática del gris que suele acarrear el vil metal en las ecuaciones existenciales.

Por esas bambalinas poco utópicas extiende sus cartografías dramatúrgicas Júlia, la pieza que inauguró la XXXIX edición del festival Sagunt a Escena y con la que la compañía La Dependent adapta a las tablas la novela homónima de Isabel-Clara Simó. Ni en reinos muy lejanos ni en tiempos de leyenda, esta obra fundamental de la literatura valenciana contemporánea se inscribe en unas coordenadas mucho más sencillas de identificar: el Alcoi de finales del siglo XIX e inicios del XX, una ciudad de potente tejido industrial y marcada por la fallida Revolució del Petroli de 1873. Una urbe orgullosamente manufacturera y comerciante, con una masa obrera al borde de la ebullición.

Habitante disconforme de ese universo fabril de jornadas de hambre y abismos sociales, Júlia –una joven obrera cuyo padre fue represaliado por su actividad revolucionaria– accede a casarse con un acaudalado señorito para lograr una mejor posición económica, medrar socialmente y conquistar una biografía en la que no haya hueco para la pobreza. Esta decisión le abre las vitrinas del bienestar material, sin embargo, también le obliga a replantearse sus faros morales y a construir una nueva versión de sí misma que pueda salir triunfante en su rol de recién llegada a la burguesía local.

retrata una sociedad en la que encontramos ecos de nuestro presente.

Bajo esas claves, las líneas argumentales de Júlia –con dirección de Gemma Miralles– nos apelan de forma paralela en dos vertientes. De un lado, la producción recoge un pedazo de nuestro pasado colectivo y lo toma como punto de partida para el ejercicio de trazar ficciones. En ese sentido, la pieza funciona no solamente como artefacto dramatúrgico, sino también como guardián de la memoria del pueblo valenciano. Júlia nos habla del ayer de Alcoi y, en ese proceso, retrata una sociedad en la que encontramos ecos de nuestro presente. Es más, como parte de esa tarea de juglar, la obra recupera tonadas populares de la época que, además de contribuir a la construcción de esa atmósfera de trabajo industrial, suponen un guiño a aspectos del patrimonio cultural que durante décadas fueron observados con menosprecio. Conjugados en pretérito, el montaje de La Dependent muestra estructuras, anhelos, frustraciones y relaciones de poder que ayudan a explicar el ahora que atravesamos. Eso sí, la acumulación de referencias a momentos históricos convulsos –que en una novela puede solventarse con unas cuantas páginas de mayor minuciosidad lectora– trasladada a las tablas quizás aturda a algunos espectadores y les desvíe de la trama central.

Y si cambiamos de lente, este relato de proximidad se transforma en un mapa semántico de cuestiones macro comunes a orillas de cualquier pelaje: el estatus, la ambición, el miedo a una vejez en la pobreza, la dignidad, el deseo, el rencor… Y lo hace, además, huyendo velozmente de maniqueísmos y ángulos simplistas, sin la brocha gorda de los esbozos forzadamente hagiográficos. Y es que, Júlia no es dibujada como un ser de luz ni un cornucopia de virtudes, sino que nos asomamos a la cronología de una mujer compleja que pertenece a los parajes del claroscuro y la contradicción, que saborea las mieles del poder, pero que también abraza la generosidad, que cultiva sus dotes de estratega y se deleita con el aprendizaje.

Más que de trayectorias personales (o profesionales), asistimos aquí a un estudio de los contextos, de cómo nuestras circunstancias influyen en las decisiones que tomamos y en los motivos por los que elegimos un sendero u otro; de cómo el entorno nos moldea, pero también de cómo nuestra esencia, nuestra individualidad más íntima, intenta encontrar métodos para encajar en las situaciones que van surgiendo a lo largo del trayecto.

un mapa semántico de cuestiones macro comunes a orillas de cualquier pelaje: el estatus, la ambición, el miedo a una vejez en la pobreza, la dignidad, el deseo, el rencor…

Desde que se plantea la oferta matrimonial del dueño de la fábrica, el desclasamiento será el eje que vertebre la vida de Júlia, ese tránsito de obrera a señora en el que la protagonista se descubrirá a camino entre dos mundos (el de los patronos y el de los empleados, el de los opresores y el de los oprimidos, el de los señoritos y el de los criados), sin pertenecer del todo a ninguno. Una especie híbrida que se impone como dogma la consecución de una biografía sin estrecheces monetarias, aunque los oropeles impliquen acumular renuncias en otros frentes. Lo que está en juego no es sobrevivir ni amar, sino prosperar en un ecosistema profundamente patriarcal. De este modo, si en autoras como Annie Ernaux la vivencia del desclasamiento bordea los contornos del reproche y la culpa, aquí adquiere los tintes de la ambición y la querencia por la abundancia.

Ahora, una obviedad: basta echar un vistazo al título de la producción para vislumbrar que Júlia es el elemento clave en este relato. Sin embargo, más allá del rol de protagonista, su figura actúa como el engranaje necesario para activar los mecanismos de un reparto a rebosar de personajes secundarios. Son esos individuos los que aportan el matiz, el subrayado, el contraste o la duda a cada vivencia acumulada por esta trabajadora reconvertida en en rica potentada. Del proletario cuyo amor rechaza para medrar al médico que la esteriliza antes de la boda con el objetivo de impedir que aumente la nómina de posibles herederos de la fortuna familiar. De las compañeras de jornadas fabriles entre telares a los recuerdos del padre de firmes  ideales políticos que se nos aparece con pespuntes oníricos. Así, a base de intervenciones fragmentarias, se nos presentan más de una decena de maneras de entender las marañas y los socavones de la existencia.

Si Júlia fuera un cuento de hadas canónico, el telón caería con moraleja, pero no surcamos esas corrientes idílicas. En cambio, quedan en el aire unos cuantos interrogantes que solo puede contestar cada uno en su fuero interno. Aquí van algunos de ellos: ¿de qué materiales están construidos nuestros anhelos?, ¿qué seríamos capaces de sacrificar y abandonar por un futuro de aspiraciones cumplidas?, ¿qué nos define más, aquello que elegimos o aquello a lo que renunciamos?

¿de qué materiales están construidos nuestros anhelos?, ¿qué seríamos capaces de sacrificar y abandonar por un futuro de aspiraciones cumplidas?, ¿qué nos define más, aquello que elegimos o aquello a lo que renunciamos?

Ficha:

Dirección y adaptación (sobre la novela homónima de Isabel-Clara Simó): Gemma Miralles/ Intérpretes: Marta Chiner, Manuel Climent, Vicent Domingo, Joan Gadea, Joan Manuel Gurillo, Pilar Martínez, Rubén Mira, Pepa Miralles,Gloria Román, Robert Roig, Pau Vercher /Movimiento y coreografía: Júlia Cambra/ Escenografía: Eduardo Moreno, Priamo Estudio/ Música y banda sonora: Rafel Arnal

Perfil del autor
Lucía Márquez

Lucía Márquez (València, 1988) es licenciada en Periodismo por la Universitat de València y máster en Comunicación y Problemas Socioculturales por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Actualmente, ejerce como colaboradora en distintos medios de comunicación como Valencia Plaza, Lletraferit o la revista Plaza. También ha publicado artículos en Ferida, Red Escénica (a cuyo consejo de redacción pertenece), CTXT, Café Babel, RNW, L’Informatiu o Journal Europa, entre otros. Durante 5 años, publicó una columna de opinión en el Diario Información en la que abordaba cuestiones de política social, cultura y juventud. En el plano audiovisual, ha participado en programas tanto de Levante TV como de la emisora 97.7. Por otro lado, es responsable de comunicación de la Fundació Full y la Associació d'Editors del País Valencià (AEPV). Además, ha formado parte del equipo de comunicación en eventos culturales como el Festival 10 Sentidos, la Fira del Llibre de València, el Low Festival o el Festival Photon. Especializada en el ámbito de la comunicación sociocultural, está realizando su tesis doctoral sobre la precariedad y los nuevos discursos sociales en torno al trabajo dentro del programa de Comunicación e Interculturalidad de la Universitat de València.

Lucía Márquez (València, 1988) es licenciada en Periodismo por la Universitat de València y máster en Comunicación y Problemas Socioculturales por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Actualmente, ejerce como colaboradora en distintos medios de comunicación como Valencia Plaza, Lletraferit o la revista Plaza. También ha publicado artículos en Ferida, Red Escénica (a cuyo consejo de redacción pertenece), CTXT, Café Babel, RNW, L’Informatiu o Journal Europa, entre otros. Durante 5 años, publicó una columna de opinión en el Diario Información en la que abordaba cuestiones de política social, cultura y juventud. En el plano audiovisual, ha participado en programas tanto de Levante TV como de la emisora 97.7. Por otro lado, es responsable de comunicación de la Fundació Full y la Associació d'Editors del País Valencià (AEPV). Además, ha formado parte del equipo de comunicación en eventos culturales como el Festival 10 Sentidos, la Fira del Llibre de València, el Low Festival o el Festival Photon. Especializada en el ámbito de la comunicación sociocultural, está realizando su tesis doctoral sobre la precariedad y los nuevos discursos sociales en torno al trabajo dentro del programa de Comunicación e Interculturalidad de la Universitat de València.

Post a Comment