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CÓMEME OTRA VEZ de la coreógrafa Mey-Ling Bisogno, foto JESÚS ROBISCO

Cómeme otra vez de Mey.-Ling Bisogno

El jardín de las delicias 2.0

Fecha de la representación: 6  abril de 2022. Fecha de la crítica: 13  de abril de 2022. Sala Teatro Fernán Gómez (Madrid)

Del primer Cómeme en 2010 de la Cia. Mey-Ling Bisogno al segundo Cómeme otra vez (2021) han pasado 11 años pero también una pandemia que ha durado otros 11 años. Y 11 años confinados dan mucho “juego”. El mundo ha cambiado y eso ha dejado huella en la coreógrafa y bailarina Mey-Ling Bisogno que modifica a través del juego patrones y pecados dentro y fuera de las casas. Toda una retransmisión del exceso.

Lo que sigue manteniéndose en la obra de hoy es que “Sin Ceres ni Baco, se enfría Venus” (Sine Cerere et Libero friget Venus), como decía Terencio, o los que es lo mismo, vino y comida son poderosos afrodisíacos. De los siete pecados capitales que todos tenemos en la cabeza, también conocidos como pecados cardinales o vicios capitales, y que hoy quizá debiéramos llamarlos “pecados sociales” puets ambos se miran en ese otro espejo de las redes sociales, la gula y la lujuria son una alegoría donde ambas están íntimamente unidas, pues la una lleva a la otra, como cuando tan solo con deslizar una foto en Tinder, Facebook o Instagram le das al Like con la rapidez de un rayo y donde un Megusta lleva a otro. Hoy todo es público, el sexo, la comida, el trabajo, el exceso… A través de una pantallita pasa la vida que en otros tiempos pasaba por la ventanilla de un tren rumbo a la Antártida.

Hoy los pecados capitales conservan el mismo nombre pero su significado abarca otro ámbito: la interactividad en esas redes sociales con toda su voracidad. Un exceso en la comida o en la bebida, lo que conocemos como gula, hoy día se encuentra nada más iniciar sesión en Instagram y buscar hashtags como #food #food_photography o #delicious_food, donde una grandísima mayoría se rinde antes platos y recetas que jamás probarán pero que le ocasionaran un salivado en la boca, como si fueran perros de Pavlov, como si fueran niñas ante un bote de mermelada que se deja vencer por sus impulsos. Toda una indigestión digital en busca de más y más Likes, palabra que sí creen saborear.

Con tintes teatrales y un potente hilo narrativo, Cómeme otra vez, en “boca” de la coreógrafa, es la versión 2.0 de la gula y la lujuria. Hablamos de pecados sociales versionados. El jardín de las delicias de este siglo plasmado en una pantalla de móvil. Un barco de los locos que navega por internet y donde cuatro marines-bailarines lo dan todo pero también lo quitan todo a bocados, a mordiscos. Me pregunto si la comida junto al calor y el esfuerzo esparcido por el escenario explicaría que el hombre sienta deseos sexuales en su grado máximo, como aquellos tigres de la India que se unían a las perras cuando estaban saciados y las despedazaban cuando tenían hambre. La irrealidad como vía de escape a la verdadera realidad que tampoco existe.

Esta obrase convierte así en algo actualizado al más absoluto presente. Recordemos que -como mantiene Mey-Ling, en el primer Cómeme había fresas, vino y canela sobre linóleo blanco, muy de Baco y Ceres. Muy dionisíaco. Pero en Cómeme otra vez, dice, corre la mostaza, el ketchup y la nutella. Se pervierte la palabra gula. Se pervierte la lujuria. Pienso en la mostaza y el ketchup de las hamburguesas y la Nutella de las meriendas del exceso. Pienso en la comida rápida, la comida basura, la comida chatarra dentro de un siglo donde toda ruina es poca. La comida rápida viene del inglés fastfood (curiosa la cercanía de sonoridad con facebook) y se asocia a esto que corre sobre el escenario. Likes rápidos, comida rápida, vida rápida. Los tiempos han cambiado, y los tiempos destinados a la comida también. Hoy no comemos, devoramos de pie la voracidad del día. Todo fugaz. Todo exceso en esa inactividad a la que estuvimos abocados pleno confinamiento y que desvirtuó de nuevo nuestra realidad primera. Toda nuestra vida transcurriendo desde una pantalla y hacia una pantalla. Esa fue la creativa gota que colmó el vaso que la coreógrafa sostenía desde el pasado. La lujuria como abundancia y exuberancia, como compulsión sexual (¿existe mayor compulsión que en las redes sociales?), y la gula como glotonería, como ese consumo excesivo de comida o de bebida. Todo sobre la mesa en nuestras encerradas casas donde no había más ley que la impuesta por su dueño. El vicio está servido. ¿Pecado capital o pecado social? Somos rehenes de las redes sociales, preferimos la interacción digital ante el irracional miedo de la interacción personal.

CÓMEME OTRA VEZ de la coreógrafa Mey-Ling Bisogno, foto JESÚS ROBISCO

Así accedemos al paraíso de las redes sociales donde todo es real pero nada es real, donde todo es anónimo pero todo es público… toda una epifanía en las malabares manos de Mey-Ling.

Las imágenes visuales conseguidas en Cómeme otra vez, la estridencia del conjunto me trajeron a la mente El vientre de un arquitecto, de Greenaway, donde necesidad y exceso eran uno. El delirio. La construcción de un delirio donde los nuevo siete pecados capitales son Facebook, Instagram, Linkedln, Twitter, YouTube, Netflix y Tinder.

FICHA TÉCNICA

Dirección y Coreografía: Mey-Ling Bisogno. Asistencia coreográfica: Diana Bonilla. Intérpretes: Aiala Echegaray, Diana Bonilla, Cristina Pérez Sosa y Edoardo Ramirez Ehlinger. Colaboración Artística: Tomás Pozzi. Música original: Martin Ghersa. Escenografía y atrezzo: Laura Ferron. Estilista: Cristina Pérez Sosa. Iluminación: Pablo Seoane – Cía de la Luz Producción. Management: peso producciones

Perfil del autor
NURIA RUIZ
Nuria Ruiz de Viñaspre

Poeta con más de 15 libros publicados. En 2004 ganó el XX Premio de Poesía Ciudad de Tudela (Navarra), en 2014 fue galardonada con el Premio Racimo de Literatura y en 2015 se alzó con el
XII Premio de Poesía César Simón con su libro La zanja.
Su obra está incluida en el Diccionario de Autores de la Cátedra de Miguel Delibes. ha participado en festivales nacionales e internacionales, entre los que cabe mencionar el Encuentro de Mujeres de Cereté (Colombia, 2016 y 2018), el Festival de la Palabra (Venecia, 2017) o The Americas Poetry Festival New York (Nueva York, 2017).
Algunos de sus libros publicados: El pez místico (Olifante ediciones), Tablas de carnicero (Luces de Gálibo), Orbita cementerio (Luces de
Gálibo), Tabula Rasa (La Garúa), Pensatorium (La Garúa), La zanja
(Editorial Denes), El temblor y la ráfaga (Varasek ediciones), Células en tránsito (Ediciones La Palma), Todo se hará público (Ediciones Trea), Capturaciones (Olifante ediciones) y Parte meteorológico (Agosto Clandestino).
Parte de sus obras, traducidas a varios idiomas se pueden encontrar en algunas antologías de poesía crítica.
Otras colaboraciones en libros conjuntos: La Cité des Dames (Capella des Ministres. Textos para CD Libro-Carles Magraner, edición bilingüe inglés. Licano S.L., 2013), Temblor de lenguaje: Fleur Jaeggy (Shangrila Ediciones, 2014), Marguerite Duras: Movimientos del deseo (Shangrila Ediciones, 2014), La supervivencia. Herramientas mínimas (Shangrila Ediciones, 2015), Lágrimas 2 (Shangrila Ediciones, 2016).
Autora de los textos
para la coreografía No hay flores inútiles (estrenada en Pamplona en noviembre de 2019, en el Museo de Navarra).

Escribe crítica de libros, espectáculos de teatro y danza en diferentes revistas culturales. Colaboradora habitual como columnista de danza en Festival Ellas Crean.

Poeta con más de 15 libros publicados. En 2004 ganó el XX Premio de Poesía Ciudad de Tudela (Navarra), en 2014 fue galardonada con el Premio Racimo de Literatura y en 2015 se alzó con el XII Premio de Poesía César Simón con su libro La zanja. Su obra está incluida en el Diccionario de Autores de la Cátedra de Miguel Delibes. ha participado en festivales nacionales e internacionales, entre los que cabe mencionar el Encuentro de Mujeres de Cereté (Colombia, 2016 y 2018), el Festival de la Palabra (Venecia, 2017) o The Americas Poetry Festival New York (Nueva York, 2017). Algunos de sus libros publicados: El pez místico (Olifante ediciones), Tablas de carnicero (Luces de Gálibo), Orbita cementerio (Luces de Gálibo), Tabula Rasa (La Garúa), Pensatorium (La Garúa), La zanja (Editorial Denes), El temblor y la ráfaga (Varasek ediciones), Células en tránsito (Ediciones La Palma), Todo se hará público (Ediciones Trea), Capturaciones (Olifante ediciones) y Parte meteorológico (Agosto Clandestino). Parte de sus obras, traducidas a varios idiomas se pueden encontrar en algunas antologías de poesía crítica. Otras colaboraciones en libros conjuntos: La Cité des Dames (Capella des Ministres. Textos para CD Libro-Carles Magraner, edición bilingüe inglés. Licano S.L., 2013), Temblor de lenguaje: Fleur Jaeggy (Shangrila Ediciones, 2014), Marguerite Duras: Movimientos del deseo (Shangrila Ediciones, 2014), La supervivencia. Herramientas mínimas (Shangrila Ediciones, 2015), Lágrimas 2 (Shangrila Ediciones, 2016). Autora de los textos para la coreografía No hay flores inútiles (estrenada en Pamplona en noviembre de 2019, en el Museo de Navarra). Escribe crítica de libros, espectáculos de teatro y danza en diferentes revistas culturales. Colaboradora habitual como columnista de danza en Festival Ellas Crean.

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