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Társilo y Largo, de Repúblika del Lápiz, foto de Marcos Cebrián

Largo y Társilo De Teatro del Temple y La República del Lápiz

Encuentros del presente en el pasado

Fecha de la representación: 3 de marzo de 2022. Fecha de la crítica: 4 de marzo de 2022. Espacio: Monasterio de San Miguel de los Reyes de Valencia.

Un episodio familiar del autor recordado con el paso de los años sirve como motivo inspirador de Largo y Társilo, texto de Gabriel Ochoa que es una muestra de teatro histórico documental donde se mezcla el personaje de los anales históricos en letras grandes con el desconocido olvidado por no figurar en ellos pero que tuvo una decisiva labor. De esta manera, historia e intrahistoria se unen para reproducir un episodio desconocido con ramificaciones ideológicas transmitidas al espectador. El teatro permite indagar y conocer, como en este caso en un episodio de la guerra civil española, y despertar sensaciones individuales por medio de sus personajes.

Es lo conseguido por Gabriel Ochoa en su libreto donde colabora el aragonés Alfonso Plou, una buena unión también existente en la producción de las compañías donde ambos trabajan: la valenciana La República del Lápiz y la aragonesa Teatro del Temple, que siempre son garantías de oficio y de trabajo interesante a priori. La producción llevada adelante por María López Insausti y Ferran Benavent se ha estrenado en el Teatro del Barrio de Madrid y a continuación ha llegado a Valencia y con acierto, a pesar de algunas cuestiones discutibles, se ha representado en el Monasterio de San Miguel de los Reyes, que fue prisión, como ya fue el marco de la representación de Vidas enterradas, Música empresonada o Pressoners. Aunque resulte incómodo desplazarse por emplazamientos distintos para las secuencias, con lo cual se puede perder la tensión dramática a cambio de la asunción y la reflexión en el espectador. Además de demostrar la versatilidad del monasterio para el teatro de espacios no convencionales.

En noviembre de 1936, el gobierno de la República se traslada a Valencia y a su presidente, Francisco Largo Caballero, lo acoge durante varios días, en su vivienda, una familia socialista: los Peris Caruana. Allí, Largo Caballero convivirá con Társilo Peris, abuelo del autor del texto. La obra discurre e indaga en lo que conversaron durante tres días, la experiencia del político veterano frente al idealismo entusiasta del joven, que actuará como fiel escudero acompañante del presidente del gobierno en plena guerra.

Pero el trabajo no es solo una especulación basada en los recuerdos familiares transmitidos. Es también una reproducción del pasado para comprender el presente, una de los fines posibles del subgénero histórico. Así se transmite en el arranque y el final con la aparición de un joven estudiante de 2021 con sus preocupaciones e intercambiando mensajes orales y de WhatsApp con un amigo y una amiga.

¿Sobre qué hablaron en esos tres días? ¿Cómo fue ese encuentro entre un joven idealista y un político sindicalista en el final de su carrera y cargando con la responsabilidad de un país en guerra? ¿Cómo entiende un joven de 2021, detalle muy bien expresado por su vestuario y su entrada con esa mascarilla obligatoria hasta hace pocas semanas al escenario, la Guerra española del 36? Para ello, Largo y Társilo parte de un leitmotiv: la caja con objetos de Társilo Peris regalada por la madre de Gabriel, que así se llama el joven, y la revelación de que estuvo preso cuatro años después de la guerra civil. En ella hay un reloj antiguo en paralelo a otro moderno que le ha regalado la amiga y que lleva en su muñeca.

A partir de este arranque, se desarrollan las escenas dialogadas de Largo y Társilo donde expresan la situación durante ese año, la asunción del poder por Franco, la considerada traición de Indalecio Prieto, la realidad del general Miaja, las amenazas falangistas, las divisiones de la izquierda que Largo intenta evitar, las conquistas laborales conseguidas cuando fue ministro de Trabajo, y la situación en Jaén donde el hermano Alejandro del joven es diputado. Y al final de su convivencia, la bondad y la camaradería antes de la despedida, con el encargo de comprar juguetes en los Reyes Magos para las niñas que han escrito a Largo Caballero.

Sin embargo, el texto tiene estructura cerrada con otra vuelta al presente en la última escena. Gabriel conversa de nuevo con sus amigos por WhatsApp pero está presente Largo (o su espíritu invisible pero perceptible). Pasado y presente unidos para recordar, para que las vivencias no se olviden y para que la justicia social y la democracia sean defendidas por las generaciones más jóvenes porque han sido conquistas que algunos quieren hacer desaparecer.

Esta excelente estructura, con el pulso experto de la escritura de Gabriel Ochoa, está acorde con las intenciones de la propuesta. Muy bueno el planteamiento dramatúrgico de Ochoa y Plou con una dirección resuelta y ajustada a las dificultades del espacio, incluso sonoras porque la capilla tiene su miga para la voz en off, y la de Paula Llorens no se escuchaba con claridad. Pero Carlos Martín supo darle el aire y el ritmo necesarios sobre todo a los diálogos cruzados, y aprovechar el buen decorado con aire realista de una casa valenciana de la época con un estilo racionalista regional.

También nos quedamos con el excelente duelo interpretativo del joven Borja López Collado y el veterano Mariano Anós, al que siempre es un placer volver a ver por Valencia (la última vez que lo vi en Valencia fue con Tranvía Teatro en Sigue la tormenta de Enzo Cormann en la sala Russafa y con la propia Vidas enterradas en San Miguel de los Reyes). Siempre resuelto y capaz de expresar su firmeza y sus temores, sus miedos y sus angustias. Un magnifico Largo Caballero.

Qué decir de Borja López Collado. Desde aquellos tiempos pretéritos donde se iniciaba con Teatre de l’Abast, compañía que sigue viva y esperemos que para siempre. Recuerdo su interpretación en L’ànima bona de Sezuan y en aquel reparto figuraban actores y actrices que  hoy admiramos por su enorme capacidad. Entre ellos estaba él y hasta hoy continúa madurando a pasos agigantados como actor… y como autor, no lo olvidemos. En Largo y Társilo ofrece una exhibición. No me atrevo a decir que es su mejor papel pero podría serlo y para mí supera su enorme esfuerzo como protagonista de Poder i Santedat. Marcando bien el aire de joven de 2021, ofreciendo una exhibición de inocencia sin caer en la sensación de ser un personaje con ciertas carencias mentales, y señalando muy bien sus fraseados. Sobresaliente en su monólogo sentado en la ventana de las escaleras.

Un buen trabajo pedagógico para no olvidar de dónde venimos. Gabriel Ochoa siempre tiene un tinte aleccionador sin caer en la demagogia fácil. Así lo hizo con su más puro documento teatral, Las guerras correctas, y aquí, como en Vives, se dirige a un público joven preferentemente, aunque también al adulto. Los mayores para que no olvidemos y los jóvenes para que descubran que han de defender lo conseguido a lo largo de la historia y la memoria histórica es necesaria para ello. No siempre la jornada laboral fue de ocho horas. Aunque quizá quede mejor sin los recorridos entre las secuencias.

Y piensen en los relojes.

P.D.: Mi amigo el crítico Nel Diago apuntó el anacronismo del uso de la canción “Si me quieres escribir” porque la versión utilizada es la conocida del frente de Gandesa de 1938 mientras la acción sucede en noviembre de 1936. Todos conocemos la procedencia popular de la melodía,  “A la derecha va el tercio” durante la guerras del Rif, en el norte de Marruecos, muy anteriores a la guerra civil. Pero la explicación dada por Gabriel Ochoa en el texto publicado  por Invasoras reconoce el anacronismo planteado en su ficción con la intención de “reflejar el ánimo, el aroma y las intenciones que esta pieza desarrolla”. O sea: sabe perfectamente la finalidad de haber utilizado la canción de la guerra civil posiblemente más conocida por las ulteriores generaciones.

FICHA ARTÍSTICA Autoría: Gabriel Ochoa con la colaboración de Alfonso Plou. Dirección: Carlos Martín. Intérpretes: Mariano Anós, Borja López Collado. Dirección de Producción: María López Insausti y Ferran Benavent. Iluminación: Mingo Albir. Escenografía: Óscar Sanmartín. Diseño de Sonido: Laura Miñarro y Eva Gómez. Vestuario: Ana Sanagustín. Ayudante de Dirección y Coordinación Técnica: Alfonso Plou. Diseño Gráfico: Patricia Bolinches. Fotografía: Marcos Cebrián. Equipo de Producción: Pilar Mayor y Pilara Pinilla. Voces en Off: Paula Llorens, Nacho López Murria y Rosa María Villanueva

Perfil del autor
José Vicente Peiró

Doctor investigador por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y actualmente crítico literario y de Artes Escénicas del suplemento cultural “Palabras” del diario valenciano Las Provincias. Es presidente de los Premios de la Crítica Literaria Valenciana desde 2005, vicepresidente de la Asociación Valenciana de Escritores y Críticos Literarios, vocal de la Asociación Española de Críticos Literarios, y miembro de la Academia de las Artes Escénicas Españolas. Ha sido jurado de los premios institucionales valencianos más importantes y premios nacionales como el de la Crítica o el de Literatura Dramática. En el ámbito de la Literatura Hispanoamericana, materia en la que ha publicado entre otras obras, Las músicas de Cortázar. Dentro de la Literatura Paraguaya, Artículos Literarios, La narrativa paraguaya actual (1980-1995), La venganza imposible, y en 2018, Sobre narrativa paraguaya: siglos XX y XXI, junto a la profesora Teresa Méndez-Faith, XI, además de diversas ediciones críticas como la dedicada a la novela Mancuello y la perdiz de Carlos Villagra Marsal para la Editorial Cátedra, además de participar en numerosos congresos con ponencias sobre el tema. Es miembro del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana desde 1992 y de la Asociación Española de Estudios Literarios Hispanoamericanos. He ejercido la docencia en la Universidad de Valencia, en la Universidad Nacional de Educación a Distancia y en la Universidad Jaime I de Castellón. Su último libro es De un crítico de Las Provincias (o de provincias), dedicado al teatro valenciano entre 2014 y 2017.

Doctor investigador por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y actualmente crítico literario y de Artes Escénicas del suplemento cultural “Palabras” del diario valenciano Las Provincias. Es presidente de los Premios de la Crítica Literaria Valenciana desde 2005, vicepresidente de la Asociación Valenciana de Escritores y Críticos Literarios, vocal de la Asociación Española de Críticos Literarios, y miembro de la Academia de las Artes Escénicas Españolas. Ha sido jurado de los premios institucionales valencianos más importantes y premios nacionales como el de la Crítica o el de Literatura Dramática. En el ámbito de la Literatura Hispanoamericana, materia en la que ha publicado entre otras obras, Las músicas de Cortázar. Dentro de la Literatura Paraguaya, Artículos Literarios, La narrativa paraguaya actual (1980-1995), La venganza imposible, y en 2018, Sobre narrativa paraguaya: siglos XX y XXI, junto a la profesora Teresa Méndez-Faith, XI, además de diversas ediciones críticas como la dedicada a la novela Mancuello y la perdiz de Carlos Villagra Marsal para la Editorial Cátedra, además de participar en numerosos congresos con ponencias sobre el tema. Es miembro del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana desde 1992 y de la Asociación Española de Estudios Literarios Hispanoamericanos. He ejercido la docencia en la Universidad de Valencia, en la Universidad Nacional de Educación a Distancia y en la Universidad Jaime I de Castellón. Su último libro es De un crítico de Las Provincias (o de provincias), dedicado al teatro valenciano entre 2014 y 2017.

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