TOP
DEJAVU, foto de Vicente A. Jiménez

Déjà vu De Compañía Manolo Alcántara

Construyendo sueños

Fecha de representación: 2 de enero de 2022. Fecha de la crítica: 3 de enero de 2022. Sala: Teatro Principal – Centre Teatral Escalante

El artista catalán Manolo Alcántara, Premio Nacional de Circo en 2021, cumplió en 2019 veinticinco años de trayectoria profesional. Dicen que es artista de circo pero la realidad es que es un creador e intérprete singular que añade a esta disciplina distintos registros y técnicas multidisciplinares de otros lenguajes.

Después de Plecs y Rudo, ha ofrecido Déjà vu en el tradicional Nadal a l’Escalante de Valencia. Es un espectáculo estrenado en 2019 que regresó después de la paralización provocada por la pandemia. Después de su paso por la Comunidad Valenciana en los festivales Fresca de Alicante y Mim de Sueca, ha formado parte de la cartelera navideña de Escalante que nos ha regalado una excelente programación gracias a la solvente mano gestora de Marylène Albentosa, una de las mejores de la etapa posterior a 2015. Seguimos creyendo que es ciclo necesario en época de vacaciones escolares para formar futuros públicos. Aunque seguimos añorando la trampilla del teatro de la calle Landerer y nos sobra tanto nomadismo a la espera de una solución que se demora ya seis años. Demasiado tiempo para un espacio donde hemos formado a nuestros hijos en la educación para, con y en el teatro. Y les ha servido para ser más personas.

Déjà vu comienza con mimo en estado puro; un arranque que recuerda a los cómicos del mejor cine mudo, como Charles Chaplin y Buster Keaton, y que marca también la forma interpretativa durante todo el espectáculo. Es teatro sin texto, conformado fundamentalmente por este arte de la gesticulación y el movimiento, pero también con una partitura musical esencial en el desarrollo. Sin abandonar el circo puesto que se apoya de forma nutrida en distintas acrobacias y, sobre todo, en la lucha con los cajones del decorado, el movimiento al despertar y saltar de la cama, el juego con el espejo, y la extraordinaria secuencia de Alcántara con el gigantesco sombrero de bombín que es una rueda cyr.

El montaje trata sobre la rutina. Alcántara se levanta de la cama sin que sepamos si sueña o se ha despertado. Aquí está la clave del espectáculo: es la vida corriente en el trabajo anodino pero también puede ser una ficción. En la máquina de coser, el personaje hace de la sábana una camisa y comienza el día en singular disputa con su figura delante del espejo, que parece estar diciéndole que hasta tu reflejo es más divertido que tú. Acude al trabajo y allí el aburrimiento prevalece y su mundo es mecánico, algo que recuerda a Tiempos modernos de Chaplin, como también el bombín que sirve para huir de la rutina laboral y soñar, aunque la cadena de montaje aquí es una lucha con los cajones de un armario gigantesco, por los que escalará o se acabará introduciendo. Incluso aparece un títere de su figura ascendiendo por ellos, manejado desde la parte superior, que simboliza la tristeza de una sociedad laboral que convierte en marioneta.

Todos los aires de grandeza se desvanecen cuando la realidad supera a la ficción. Manolo Alcántara nos sumerge en una función que solo tiene un momento de descenso de ritmo al final de la repetitiva escena de la oficina, aunque magnífica en su arranque con la estupenda empleada de  conversaciones telefónicas absurdas e imposibles y cuños al compás. Polifacético, Alcántara logra una propuesta compacta a pesar de la diversidad de registros, con una enorme habilidad interpretativa y un dominio de la escena insólito.

Mención especial merece la soprano y actriz Laia Rius, desde su aparición en el arranque de la obra con un bellísimo canto y potentísima voz, pasando por su canción con el pizzicato del violín para rematar con un excelente tema que recuerda al punk de las alemanas Nina Hagen o Lene Lovitch, también ataviada de forma apropiada a su melodía y ritmo. Extraordinaria para darle mayor color a un montaje emotivo, técnicamente perfecto, con una visualidad imponente y que nos enseña la necesidad de escapar de una cotidianidad aburrida y deshumanizadora por medio de la imaginación. Es necesario soñar aunque borre su débil frontera con la realidad.

FICHA ARTÍSTICA

Idea, creación, producción y dirección: Manolo Alcántara. Composición musical y arreglos: Laia Rius. Intérpretes: Andreu Sans, Laia Rius y Manolo Alcántara. Soporte a los intérpretes: Joan Trilla. Espacio escénico: Manolo Alcántara. Vestuario: Rosa Solé. Iluminación y sonido: Ivan Tomasevic. Diseño y construcción del títere: Toni Zafra. Attrezzo y acabados pictóricos: Xavi Erra.

Perfil del autor
José Vicente Peiró

Doctor investigador por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y actualmente crítico literario y de Artes Escénicas del suplemento cultural “Palabras” del diario valenciano Las Provincias. Es presidente de los Premios de la Crítica Literaria Valenciana desde 2005, vicepresidente de la Asociación Valenciana de Escritores y Críticos Literarios, vocal de la Asociación Española de Críticos Literarios, y miembro de la Academia de las Artes Escénicas Españolas. Ha sido jurado de los premios institucionales valencianos más importantes y premios nacionales como el de la Crítica o el de Literatura Dramática. En el ámbito de la Literatura Hispanoamericana, materia en la que ha publicado entre otras obras, Las músicas de Cortázar. Dentro de la Literatura Paraguaya, Artículos Literarios, La narrativa paraguaya actual (1980-1995), La venganza imposible, y en 2018, Sobre narrativa paraguaya: siglos XX y XXI, junto a la profesora Teresa Méndez-Faith, XI, además de diversas ediciones críticas como la dedicada a la novela Mancuello y la perdiz de Carlos Villagra Marsal para la Editorial Cátedra, además de participar en numerosos congresos con ponencias sobre el tema. Es miembro del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana desde 1992 y de la Asociación Española de Estudios Literarios Hispanoamericanos. He ejercido la docencia en la Universidad de Valencia, en la Universidad Nacional de Educación a Distancia y en la Universidad Jaime I de Castellón. Su último libro es De un crítico de Las Provincias (o de provincias), dedicado al teatro valenciano entre 2014 y 2017.

Doctor investigador por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y actualmente crítico literario y de Artes Escénicas del suplemento cultural “Palabras” del diario valenciano Las Provincias. Es presidente de los Premios de la Crítica Literaria Valenciana desde 2005, vicepresidente de la Asociación Valenciana de Escritores y Críticos Literarios, vocal de la Asociación Española de Críticos Literarios, y miembro de la Academia de las Artes Escénicas Españolas. Ha sido jurado de los premios institucionales valencianos más importantes y premios nacionales como el de la Crítica o el de Literatura Dramática. En el ámbito de la Literatura Hispanoamericana, materia en la que ha publicado entre otras obras, Las músicas de Cortázar. Dentro de la Literatura Paraguaya, Artículos Literarios, La narrativa paraguaya actual (1980-1995), La venganza imposible, y en 2018, Sobre narrativa paraguaya: siglos XX y XXI, junto a la profesora Teresa Méndez-Faith, XI, además de diversas ediciones críticas como la dedicada a la novela Mancuello y la perdiz de Carlos Villagra Marsal para la Editorial Cátedra, además de participar en numerosos congresos con ponencias sobre el tema. Es miembro del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana desde 1992 y de la Asociación Española de Estudios Literarios Hispanoamericanos. He ejercido la docencia en la Universidad de Valencia, en la Universidad Nacional de Educación a Distancia y en la Universidad Jaime I de Castellón. Su último libro es De un crítico de Las Provincias (o de provincias), dedicado al teatro valenciano entre 2014 y 2017.

Post a Comment