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FESTIVAL RODAFAM ARTS. BELLREGUARD 2021

Rodafam  Arts, un viaje desde el circo.

En la última década, el circo en la Comunidad Valenciana ha vivido un espectacular  despertar. En años anteriores, más allá de la época en la que era el destino predilecto  de muchos artistas de los grandes circos que giraban por toda Europa para fijar su residencia, algunas asociaciones  como Donyet Ardit o la Asociación Valenciana de  Circ  fueron los pilares básicos para que se fueran gestando y desarrollando algunas pequeñas compañías.

En el paraguas de estos espacios y de la compañía Circo Gran Fele se fue tejiendo lo que en estos diez años ha dado lugar al asentamiento y consolidación de un buen número de proyectos, y al nacimiento continuo de pequeñas compañías de circo. La Asociación  de profesionales  de Circ de la Comunidad Valenciana,   que ahora celebra su décimo aniversario,  con más de 80 socios y socias, ha contribuido en gran manera a dar visibilidad y dignidad al sector,  un lugar a toda una serie de propuestas que anteriormente se enmarcaban en el  teatro o en el teatro de calle.

La presencia del circo comienza a ser habitual en las programaciones estables de calle y de sala, con unas propuestas variadas. Van surgiendo festivales, muestras y encuentros  en diferentes lugares de la comunidad. La Mostra de pallassos i pallasses de Xirivella fue uno de esos espacios en los que el circo fue teniendo cada vez más presencia por esa tan buena convivencia del humor con las otras disciplinas circenses.  Otros pioneros fueron el festival de circo contemporáneo Circarte o el Bagatge de Betxí. Posteriormente han ido apareciendo más,  la mayoría con una vinculación directa a Ayuntamientos.  Como ahora el Rodafam Arts, festival de circo contemporáneo para una playa contemporánea, en Bellreguard.

Rodafam  Arts nace con una vocación comarcal, pero ya de entrada en esta edición  cuenta con la presencia de 10 compañías valencianas, nacionales e internacionales. Es, en palabras de la organización: una propuesta crítica, alternativa, excelente y que busca conmover, una apuesta por la vertiente  revolucionaria  y transformadora de la cultura, que va más allá del entretenimiento. Uno de sus objetivos  es  favorecer turismo cultural, sostenible, más allá del sol y la playa.

Con un cartel  de Laura Carbonell que nos convoca a mirar el mundo desde otro lugar, darle la vuelta, y disfrutar del riesgo que supone mirarlo desde el aire, nos invita a   despertar nuestra sensorialidad y envolvernos  de fiesta y disfrute.  Con la mirada  cómplice de Julia Martínez desde el trapecio.

Con la que nos ha caído encima este pasado año, y nos sigue cayendo,  ante la adversidad el circo nos muestra su cara más exultante.  Ante ese miedo al vacío que se nos ha desbordado, el circo nos devuelve la posibilidad del salto y el vuelo; ante la incertidumbre del camino, los pasos y equilibrios sobre el alambre o sobre botellas o sobre lo que sea. Ante la caída múltiple, el volver a tropezar con la misma piedra, la rueda que gira y cae, se levanta, una y otra vez, y que jamás vuelve al mismo lugar. Ante la oscuridad que nos atenaza, la música y el fuego, el juego con todo lo que nos rodea. Ante el silencio y la parálisis, la risa loca de la payasa, las cabriolas y volteretas, la búsqueda y el encuentro con el otro.

El circo nos da licencia para pensar con los pies y andar con la cabeza, desde la gran diversidad que lo habita. No hay nada que no se pueda mirar desde el caleidoscopio del humor que  le acompaña: el amor y el desamor, la búsqueda y el encuentro, el desencuentro y la pérdida, la toxicidad de algunas relaciones, la soledad, el recuerdo, los sueños. Siempre desde esa capacidad de generar resiliencia y compartirla.  Y el compromiso con la igualdad  y la diversidad. El circo nos iguala en el fracaso y nos ofrece poder seguir. El más difícil todavía, seguir caminando, con las manos, del revés. Dar la vuelta una vez más, deconstruir y construir. Continuar el viaje.

La primera cita fue Distopia, de la compañía valenciana  Spinihs Circo, en colaboración con Borumbai Percusión. A pesar de las limitaciones  y no poder jugar con la itinerancia y la interacción directa con el público, la percusión y el fuego  fueron los protagonistas, jugando con una estética post-apocalíptica en un viaje de no retorno en busca de un futuro. El mundo tal y como lo conocimos tocó a su fin, una nueva era se gesta desde el caos entre encuentros, luchas con monstruos, acrobacias, malabares con fuego, y una pizca de humor.

Un viaje que no acaba de emprender  el Tranvía nº 12, de la Compañía La Finestra Nou Circ, esa nueva línea que se supone que por fin se pondrá en marcha el 2025 en la ciudad de Valencia. Una estación, esa especie de limbo, de tierra de nadie y de todas, además de ser un lugar de espera, es un espacio de encuentro; maletas, bolsas, y bancos donde sentarse y esperar a que nos llegue el momento de partir;  cruces y entrecruces, tropiezos, descubrimientos, el choque con los otros, el nerviosismo… y el tren que nunca sale. Vuelan los objetos, y  las personas; el aro gira y gira, dando luz a la oscuridad, y avanza, como las agujas del reloj. Y en medio, siempre en medio, esa mirada excéntrica, la del payaso y la payasa, llegando a destiempo, navegando entre lo sublime y lo irrisorio, tropezando las veces que haga falta. Malabares, aéreos, acrobacias, equilibrios, música en directo, y la pareja que navega continuamente en el absurdo, incluso cuando, por fin, el tranvía va a salir. ¿O no?

En el viaje, siempre es bueno hacer un alto en el camino, para descansar, cambiar de postura, estirar las piernas. Sobre todo si el vehículo es una vieja furgoneta, una tartana, que anda como buenamente puede. En una de esas paradas, la Compañía  madrileña Trocos Lucos, nos comparte su Tartana, espectáculo en el que los protagonistas, además de la furgoneta, que sirve de soporte escénico y de trampolín, son la báscula coreana, los malabares, los equilibrios sobre manos, y, una vez más, el humor. La tensión y el riesgo ante uno y otro salto volteretas, mortales, caídas en el sitio, equilibrios sobre una mano… un continuo volar por los aires. Se respira emoción y confianza, para ponerse en manos de la otra persona como lo hacen.  Y sorpresa, que deja la boca abierta detrás de esa mascarilla que no todo lo cubre.

Alzamos la mirada intendando ver alguna señal que marque la senda, los derroteros a seguir.  Dels Altres  nos habla de ello en Barbaritats, expresión llena de sorpresa y asombro que nos sale de la boca cuando contemplamos algo extraordinario. Vamos a hacer barbaridades, locuras, animaladas, disparates… que no pasa nada, que el circo nos protege, desde el trapecio, la cuerda , las anillas, el mano a mano… podremos emprender el vuelo sin miedo a perdernos.  

En ese ir y venir, trasiego continúo de la especie humana, podemos cruzarnos con un personaje muy peculiar, Jacinto Sifón Fontana, cargado de su curiosa bicicleta y su caja de herramientas, que como una especie de baúl de las sorpresas, está llena de objetos multiusos. Con su Fontanería, Circo y Poesía 2.0,  nos permite que nos asomemos a su peculiar manera de ver y de hacer las cosas. Un despliegue de acciones, acrobacias, traspiés, caídas, malabares, música, fuego,  y humor, mucho humor. Tan pronto se lanza a hacer malabares con unos desatascadores, como hace equilibrio sobre su bici, para acabar mostrando su vena más poética y absurda, ofreciéndonos un rap sobre sí mismo. La comicidad de lo absurdo.

Cuando caminar se hace pesado, difícil, la pausa se nos viene necesaria. Detenerse y mirar, volver la vista atrás. Como el loco del tarot, caminando hacia adelante con la cabeza vuelta al pasado. Una respiración, un silencio, la memoria se nos abre para mostrarnos todo aquello que se creía perdido. Las Simples Cosas que A tempo Circ nos deja compartir, recuerdos de lo que fue  y que,como las aguas, vuelve a su cauce. Toda una vida compartida, que se presentifica en los juegos, los guiños, la mirada cómplice. A pesar del paso del tiempo, el amor sigue ahí, presente, latiendo. Han sido muchos los bailes, los vuelos, las ansias de libertad, la fuerza y la fragilidad del amor, ese rodar juntos por la vida.  El dúo rueda cyr, la danza trapecio, la suspensión en el aire con la sujeción de las telas permiten revivirlos. La rueda que gira y gira, que se convierte en altar, en puerta para otro futuro posible.  La rueda de la vida.

La incertidumbre, la duda, la inseguridad de cada paso, la necesidad de mostrar lo que se espera pero que no se es, la sensación continua de andar en la cuerda floja. Y hagas lo que hagas  aparecerá la fragilidad y ahí es donde aparece la máxima del payaso: en tu fragilidad está tu fortaleza. Cuando dejas que aflore te das cuenta de que el miedo al ridículo no es para tanto, y te sueltas la melena. Como Jimena Cavalletti en Mecha, enganchada al teléfono y su imagen de mujer autosuficiente y exitosa. La aparente seguridad que da el éxito no hace más que provocar traspiés, fallas, agujeros, hasta convertirse en un auténtico coladero. Gracias a la música y al humor, a compartir con el público, puede darse licencia para mostrar quien es, una loca payasa en una vida loca.

Con esta vida que llevamos y que nos lleva, que vamos de crisis a crisis sin salir de ella, la  aparente futilidad e insignificancia de algunas cosas, cobran relevancia  para empoderarse. ¿Qué sería esta vida sin música, esa que nos golpea, que nos mueve, que nos hace saltar, reír, llorar? Cada hora que pasa se desvanece en la vorágine del todo ya inmediato, de ese devorar sin pausa eso que nos hizo soñar, bailar, jugar. Por eso la Compañía Colectiu Frenétic, en su Save The Temazo lanza un grito de socorro  por todas esas canciones que, si el público no lo remedia, pasarán al baúl de los recuerdos. La música, como la cultura, transforma, nos hace subir hasta lo más alto, 10 metros en este caso, para dar un salto al vacío, volar desde el trapecio y mirar más allá de nuestras narices. Equilibrios, manipulación precisa de objetos, aro, tiro con arco, rueda cyr, y humor, mucho humor, de todos los colores, desde la mirada más naif a la parodia más implacable. Salvemos la música, salvemos la cultura.

Y el viaje sigue, cada día es un viaje nuevo por la vida. Se puede mirar por la ventanilla, o, como hace Lucas Ruiz, en Rec. ON (strucció), emprender un camino de exploración, en donde el juego y la curiosidad son los ingredientes básicos. La búsqueda de la transformación personal se va traduciendo en la transformación del espacio escénico, todo movimiento produce una reacción y un cambio. El dilema de si buscar la estabilidad, el equilibrio, o si enfrascarse en un cambio constante, en un ir más allá. Esa necesidad de adaptarse a los cambios que se nos producen y se producen en todo lo que nos rodea, la aceptación de la fragilidad de nuestro cuerpo  al paso del tiempo que va apareciendo tras lanzarse una y otra vez desde el trampolín a la cama elástica.

Va llegando el final del viaje, al menos por esta edición.  Una parada más para encontrarnos con Crazy Safari Circus  de la Cía. Dessous de Bar, una barraca de feria que nos invita a jugar, a participar. Los protagonistas, el domador y el animal. En su presentación se va viendo una relación gestada desde hace muchos años, incluso  antes de que nacieran. La natación sincronizada, el tiro con arco, los malabares, la doma contemporánea muestran esa relación de poder. Y llega el juego, en el que el público participa alegremente: el tiro a la cebra, que consiste en hacer caer a la cebra en una piscina de agua a pelotazos. No hay nada como divertirse a costa del otro, con la desgracia ajena. Ácido y corrosivo, este safari nos cuestiona la relación del ser humano con el animal,  el humano y las demás especies, con la naturaleza.

Viaje extenso  el emprendido por Rodafam Arts, con muchas veredas que se han ido entrecruzando; volvemos al lugar de partida pero desplazada, nunca la repetición es exacta, y nunca se vuelve al mismo punto.  Un soplido, el simple roce,  hacen que las cosas cambien. El circo nos lo muestra a cada instante.

                                                                      

Perfil del autor
MARIA COLOMER PACHE

La meua vida laboral i creativa està caracteritzada per la intersecció, aqueix punt de trobada entre dues o més coses. De formació actriu, pedagoga, psicòloga i pallassa, he anat fent camí en diversos ensenyaments que han contribuït a aqueix aspecte multitarea que m'habita. Fundadora de companyies de teatre i clown com Falaguera Teatre i La Mar Salà, cocreadora de Coloclown, col·laboradora en la creació i Organització de la Mostra de Pallassos de Xirivella, cofundadora del projecte transnacional clown Mugabe, ensenyant del pallasso, professora de teatre, col·laboradora i coordinadora de projectes entorn de l'art com a eina d'inclusió, he rebut la medalla d'or de les Belles Arts, he sigut durant anys membre del Consell estatal de les Arts Escèniques i vocal en la Comissió de Circ de l'Inaem, vaig ser Presidenta de Pallassos Sense Fronteres, i en aquests moments presidenta de l'Associació Mostra Viva del Mediterrani, i vicepresidenta de l'Associació de Professionals de Circ de la Comunitat Valenciana i Circored. Cofundadora de El Chaflán, espai de creació, i de Idecart, Institut per a la creació, investigación y desenvolupament de l’Arteterapia. Profesora i part de l’equip pedagògic  creador del Master en Arteterapia de la Facultat de BB.AA de la UPV.

 

La meua vida laboral i creativa està caracteritzada per la intersecció, aqueix punt de trobada entre dues o més coses. De formació actriu, pedagoga, psicòloga i pallassa, he anat fent camí en diversos ensenyaments que han contribuït a aqueix aspecte multitarea que m'habita. Fundadora de companyies de teatre i clown com Falaguera Teatre i La Mar Salà, cocreadora de Coloclown, col·laboradora en la creació i Organització de la Mostra de Pallassos de Xirivella, cofundadora del projecte transnacional clown Mugabe, ensenyant del pallasso, professora de teatre, col·laboradora i coordinadora de projectes entorn de l'art com a eina d'inclusió, he rebut la medalla d'or de les Belles Arts, he sigut durant anys membre del Consell estatal de les Arts Escèniques i vocal en la Comissió de Circ de l'Inaem, vaig ser Presidenta de Pallassos Sense Fronteres, i en aquests moments presidenta de l'Associació Mostra Viva del Mediterrani, i vicepresidenta de l'Associació de Professionals de Circ de la Comunitat Valenciana i Circored. Cofundadora de El Chaflán, espai de creació, i de Idecart, Institut per a la creació, investigación y desenvolupament de l’Arteterapia. Profesora i part de l’equip pedagògic  creador del Master en Arteterapia de la Facultat de BB.AA de la UPV.  

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