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MIRADA DE ALEJANDRO JORNET

epitaph

Memoria 4. En el número 8 de 2003 de ACoTaciOneS en la caja negra publicamos el texto “Mientras llueve sobre los cerdos” de Alejandro Jornet. En esa época Alejandro ocupaba un lugar destacado en la dramaturgia y dirección escénica valenciana. Estaba en plena actividad con su compañía y era una de las almas más creativas del panorama. Uno de los recuerdos que tenemos de su texto es de lo difícil de su maquetación porque lo altamente creativa que era hasta su forma. Y así se nos presenta casi 20 años después: altamente creativo.

uno.

knowledge is a deadly friend / when no one set the rules. / the fate of all mankind i see / is in the hands of fools. / confusion will be my epitaph.

(el conocimiento es un amigo mortal / cuando nadie establece las reglas. / veo que la suerte de toda la humanidad / está en manos de idiotas. / confusión será mi epitafio.)

de eso me acuerdo. tengo quince años y “king crimpson” acaba de lanzar epitaph,una de esas canciones que oyes una y otra vez antes de darte cuenta de que, en realidad, hace días que la has aborrecido. confusion will be my epitaph.

cada cierto tiempo me la vuelvo a encontrar. y la adoro tanto que llego a estar seguro de haberla escrito yo. de eso también me acuerdo: del día en que la escribo, del papel cuadriculado y el boli negro -soy muy del negro yo en esa época-. años después, me entero, accidentalmente, que el tema lo ha escrito un tipo british que se pasa media vida en en ibiza o algo así y que ese tipo se llama peter sinfield. me da pereza ir a la wikipedia, sorry, así que no sé si anda ya cadáver o sigue por ahí escribiendo aún locuras apocalípticas.

lo que viene a demostrar, supongo, que la mitad de la memoria está parcialmente falsificada y la otra mitad es pura entelequia (“entelequia: cosa, persona o situación perfecta e ideal que sólo existe en la imaginación”. rae.).

como, en este preciso instante de “humanidad al borde del precipicio”, escribo esto, no tengo más remedio que dar por hecho que existo y que he vivido una vida. ¿la que recuerdo? probablemente no. así que, a partir de este momento, puedes dudar legítimamente de cualquier cosa que yo escriba. sólo te pido que no dudes de lo que escriben ellas. confusion will be muy epitaph. que se dice pronto.

dos.

“hipótesis descartadas tras comprobarse su inexactitud”. adoro esa frase. en realidad, un título. un título que se me aparece en una noche de luna cuarto menguante en la que ando paseando con la rubia (la rubia es una chucha adorable que me ha salvado la vida en más de una ocasión). de eso me acuerdo, aunque lo de la luna cuarto menguante me lo acabo de inventar (yo qué coño sé cómo está la luna esa noche, lo que es más que probable es que yo ande completamente borracho y de coca hasta las cejas). así que a nadie se le ocurra robármela, la frase digo, y meterla en una mierdecilla de obra de teatro de esas que montáis por estas latitudes o en cualquier otra historia patatera. que ya te digo que me ha pasado más de una vez. no daré nombres que, con el tiempo, me he vuelto la mar de educado, pero al que me robó, por ejemplo, lo de ínsula dramataria, se la tengo jurada. aunque no creo que a él le quite el sueño: ni habérmela robado ni que yo se la tenga jurada. y, también, por ejemplo, al que firmó, en un programa de mano, un texto que hablaba de un limonero y que yo me había currado por lo menos durante media hora, a ése también, también se la tengo jurada. ¿ves?: ese tipo de cosas una mujer no me las hubiera hecho. no sé por qué he escrito esta chorrada, pero no tengo ninguna duda de que es rigurosamente cierta.

a lo que íbamos: hipótesis descartadas tras comprobarse su inexactitud. desde que a los quince me encuentro con “epitaph” hasta los veintisiete, en que aterrizo (mentira, que vengo en tren y los trenes no aterrizan que yo sepa) en VLC, ando dando tumbos por ahí, muchos de ellos por BCN. estudio una carrera y me titulo. de eso me acuerdo. la momia (a su ritmo: lento, pausado, insoportable) nos abandona a su pesar y yo, la mar de contento, me caso con una niña encantadora (sigue siéndolo cuarenta años después, te lo aseguro). de eso también me acuerdo. de lo demás… qué quieres que te diga. hipótesis descartadas tras comprobarse su inexactitud. dejémoslo ahí, ¿vale?

Banksy

tres.

la cosa BCN. habrá que hablar de ella. más que nada por lo que viene después, tras el aterrizaje / no aterrizaje. vivir en europa unos añitos no está nada mal. pero que nada mal. por aquel entonces, los cat aún no mean colonia ni te dan la turra diez años seguidos con la cosa indepe. a ver, no te me emociones, cayetana (tú, a lo tuyo: banderita ESP en modo pulsera, llavero o taza regalo y arrogancia-altanería-altivez-soberbia-engreimiento-desprecio-desdén y bilis por un tubo), que ni te vas a enterar: los que olemos mal (véase parasite) estamos bloqueados en tu instagram por nacimiento, señora marquesa.

la cosa es quelos cat sí mean colonia, aunque aún no se han dado cuenta del todo y la cosa indepe la empatizo digamos que bastante (ay, si no fuera por los puchi boys del eterno nombre cambiante, que me provocan el vómito con sólo pensar en ellos). y no porque comparta, que yo qué sé. es tipo visceral hasta los huesos. margarita garcía robayo:

“un día abrí la cortina y les mostré el pantano en el que habíamos estado flotando desde siempre. ¿qué pantano?, dijeron, no lo veían. pero ahí estaba, hirviendo y salpicándonos. así que los hice abrir la puerta y zambullirse. volvieron chorreando barro, oliendo a cosas descompuestas. insistieron en negarlo: ¿de qué hablas?, si estamos impecables. desde entonces me miraron con sospecha.”

BCN es londres, parís, new york, milán y ESP es -palmo arriba, palmo abajo- las hurdes de buñuel, aunque ni lo sabe ni quiere saberlo. el pantano. el  puto pantano putrefacto. yo, la verdad, me hubiera largado por patas hace siglos.

mi madre es CAT y mi padre ESP profunda. manda, claro, ESP profunda. (la única información que nunca ha variado es la que me define como hija de mi madre y de un señor al que no conozco, él por encima de ella. aixa de la cruz). obvio que me largo por patas a los diecisiete. de ahí la cosa empatía.

en BCN aprendo. a poner en marcha el cerebro y el alma (si es que tal cosa existe) y tres o cuatro cosas sobre el arte y la creación. más que suficiente. de eso me acuerdo. aunque lo que aprendo de poco o nada me sirve cuando aterrizo / no aterrizo en el desierto de danakil (cuerno de áfrica), o sea, VLC.

que llego como de paso y, aunque siempre se me mira con sospecha, me quedo cuarenta años. really?, pienso cada vez que me enredo con la memoria líquida. al parecer sí.

cuatro.

la cosa VLC: mitad desierto, mitad pantano. la mitad desierto como que medio mola: todo por hacer, todo por inventar. la mitad pantano, apesta (véase punto cinco).

la mitad desierto: medio enterrados bajo la arena milenaria, algún que otro cerebro privilegiado: ADZ, OVIDI, RAIMON y poca cosa más. de eso me acuerdo. en fin, que por la cosa UE se empieza a construir el continente y a tratar de inventar el contenido de la cosa teatro. pero no es posible edificar en el desierto si tienes alma fallera y lo que verdaderamente te pone es quemar, cada cierto tiempo, todo lo creado. y VLC, entonces y ahora, tiene alma fallera. mala suerte. las paredes se desconchan antes de llegar al  primer piso, las manchas de humedad nos invaden como plaga bíblica, las goteras no nos dejan vivir, las calles son un barrizal sorolliano y, en este vertedero de cuñaos teatreros, cada uno manda a la hoguera lo que recibe y empieza otra vez desde la puta arena del desierto, que ahora verás como esta vez sí. y no, la verdad es que no, que todo se destruye a la misma velocidad que se crea y el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos, que dice nacha guevara y nunca se avanza ni un mísero milímetro hacia ningún lugar. si acaso, hacia el precipicio. o sea, que  prácticamente seguimos en el desierto teatrero original. sólo que ahora es más lúgubre y mucho más feo. en ese camino de varias décadas, algunas gentes con bastante interés al principio y bastante menos a medida que el tiempo pasa y nos vamos quedando viejos. si no riegas las plantas se marchitan, como todo el mundo sabe y, si las plantas se sueñan a sí mismas olmos centenarios, más que marchitarse, se pudren. algo que, al parecer, no sabe todo el mundo. ¿qué decir? ¿que no hay más ciego que el que no quiere ver? pues eso. o como lo cuenta virginie despentes:

muchos dicen que con la edad se sosiegan. en realidad, se encogen, se ralentizan. pierden aristas. se quedan atascados en arena blanda y se hunden tan tranquilos. a eso lo llaman madurar.

cinco.

VLC, la cosa pantano teatral. (¿alguna vez dejará de sorprenderme la manera en que la gente crea su propio infierno? catherine lacey). provinciano, vulgar, mediocre (nada mejor que ser mediocre para pensar bien de uno mismo. amélie nothomb), superficial, cainita, envidioso hasta las trancas, arrogante, inculto, tóxico. profundamente tóxico. de eso me acuerdo. de que la vida privada de las gentes interesa infinitamente más que la profesional o la artística, que a nadie importa un pimiento. de ahí los asaltacunas, vampiro, irresponsable, cerdo, acosador, cabrón, malapersona, borracho (“tú y yo somos unos borrachos”, me dice S. “para nada: tú eres una borracha, yo soy alcohólico”, le contesto. y me quedo tan ancho), drogadicto, viejo verde, hijo de puta. eso soy, durante prácticamente cuarenta años, en este pantano diseñado, seguramente, por santiago calatrava. no he escrito maldita la cosa, no he dirigido montaje alguno, no he interpretado  ningún personaje en escenarios, no he sido profesor de interpretación. o de dramaturgia. o de improvisación. o de teoría de la interpretación. o de interpretación ante la cámara. o de escritura teatral. nunca. jamás grabé televisión ni hice película alguna. ni, por supuesto, gané ningún premio. ¿qué sentido tiene hablar de lo que no existe? dejémoslo ahí, ¿vale?

seis.

una última cosa VLC, que es de justicia: hay gentes muy bonitas con las que, en algún momento, me encuentro, aunque, después, nos perdemos la pista (por un tiempo o para siempre) y hay gentes muy bonitas (pocas) con las que aún me encuentro y que no quieren que nos perdamos la pista por ahora. yo tampoco. il est très agréable.

rey lear, de shakespeare, dirección ximo flores, producción: tratares de la generalitat). AUTOR: TEATRES DE LA GENERALITAT

siete.

la cosa memoria. más falsa que la vida que exhibimos en redes sociales. ¿y a quién puede importarle?

como si la verdad fuera la gran cosa y no simplemente un cuento bien contado. maría gaínza.

ocho.

veo a las criaturas (es un decir: hace más de un mes que las encerraron en sus madrigueras) y siento pena. y angustia. y dolor. y rabia. y vergüenza.

la covid-19 es el último aviso y, sin conciencia crítica de especie, a la próxima la humanidad colapsará. eluald carbonell.

ya ves, el futuro que anda jugando al ajedrez, mientras yo me extingo con demasiada lentitud para mi gusto. aunque por nada del mundo me hubiera querido perder este aire casi limpio que ahora respiramos, el polvo de los panda, el agua transparente de venecia y el regreso de los animales silvestres a las putas ciudades de hormigón. parece ser que el planeta que, de manera vergonzosa depredamos, nos está avisando  de que hasta aquí. se puede decir más alto, pero no más claro. ¿oiremos el mensaje? lo dudo mucho.

todas las épocas dijeron / a dónde hemos llegado / y todas las épocas / no se han movido nunca del sitio. rodrigo garcía.

nueve.

siempre ocurre lo mismo: no vemos romperse las cosas, las vemos rotas. laura ferrero.

diez.

¿cómo tener esperanza cuando la esperanza ha muerto? nuestra misión no es acoger toda la miseria del mundo. nuestra misión es vivir separados del mundo. nuestra misión es vivir separados del mundo por muros. nuestra misión es vivir rodeados de alambradas, de militares, de aduaneros. nuestra misión es tragar toneladas de azúcar, nuestra misión es destruir bosques enteros para fabricar miles de millones de rollos de papel higiénico, nuestra misión es deambular por estanterías de supermercados saturadas y desear objetos manufacturados. nuestra misión es hundir los barcos de emigrantes antes de que entorpezcan el turismo. nuestra misión es ser inflexibles, negar el incidente, embadurnarnos de protección solar antes de comer helados, enzarzarnos en la red y tragarnos las mismas gilipolleces de siempre, nuestra misión es contar las especies extinguidas, nuestra misión es despojar a los vulnerables, nuestra misión es ingerir hectolitros de refrescos. nuestra misión es despreciar, despreciar todo lo que es gratis, todo lo que se regala, la belleza, lo sagrado, despreciar el trabajo de los demás, la aprobación de los demás, la vida de los demás… virginie despentes.

once.

no te preocupes si me derrumbo, hay más espacio en un corazón roto. carly simon.

doce.

confusion will be my epitaph. alejandro jornet. de eso sí me acuerdo.

Alejandro Jornet

VLC, 14 de abril de 2020

(bajo el reinado de COVID – XIX)

a.j. alguna vez tuvo sueños de poeta, pero la cosa no cuajó del todo. nació en marruecos en 1956 y falleció en valencia en el verano de 2015. desde entonces permanece jubilado. escribió teatro (unas treinta obras, unos cuantos ensayos, algo de poesía, algo de novela), interpretó personajes en teatro, cine y televisión, fue profesor titular de interpretación en la esad valència durante más de treinta años, recibió algunos, demasiados, premios, dirigió más de cuarenta montajes, publicó unos cuantos libros, fue traducido al catalán y al francés y, en nada de ello, dejó huella alguna. se ganó el pan haciendo siempre lo que le vino en gana (lo que no deja de ser un poco habitual privilegio) y, por méritos propios, no fue una persona ni muy querida ni muy respetada. pero recibió el regalo del amor, que nunca mereció, de algunas personas preciosas. como currículum para una sola vida no está nada mal.

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