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Ensayos de "Alló que segueix" en espacio inestable ©NeloOlmos

Producir un Domingo

Más o menos en verano del 17 comenzamos a darle vueltas a lo que sería la nueva producción escénica de La Coja Dansa. Los ritmos institucionales de ayudas marcan los bio-ritmos creativos de la profesión en esta comunidad. Más o menos nadie escapa de esto. Veníamos de la experiencia de producción de Atlas que acabó convirtiéndose en un espectáculo “convencional” pero se gestó como parte de una investigación doctoral en la que se trabajó con metodologías de las ciencias sociales para re-pensar por colectivos lo que podemos llamar “la transmisión” entre la danza contemporánea y el público espectador. En esta experiencia había una separación entre obra, creadora, y público que se trató de mensurar a través de grupos de discusión con diferentes perfiles que los relacionaban con la escena. Salvar el rigor científico de aquel experimento estuvo difícil y de ello se encargó Arantxa Grau. Nosotros nos ocupamos de encontrar, a partir de todo el material generado por los grupos de discusión (Murillo & Mena, 2006), algo que nos fuese significativo. Como cualquier mensaje dentro de una botella, su escritura no dice más que lo que el que se la encuentra sea capaz de leer y nos encontramos entonces en un cruce de imaginarios súper ricos que habíamos provocado con Atlas, sobre todo porque la gente que habíamos llamado para participar en los grupos era gente preciosa.

Cuando nos enfrentamos al hecho de gestar algo a producir, todo este bagaje se nos amalgamó con unos apuntes de Jordi Peris sobre Metodologías participativas de investigación social, en los que nos identificamos con el investigador metido hasta el cuello en el agua cuya composición quiere averiguar. Es propio de los ámbitos creativos ser demasiado dependientes de la figura del director/a junto con un equipo creativo que baila la canción que él/ella le parece pertinente. En realidad, los modos de producción, se basan todos en la idea romántica del ser creador, inspiración, momento de lucidez, mezclados ahora con la lectura del pertinente texto de moda, las temáticas sociales que se abordan y se abandonan porque se infertilizan en una sola producción, todo ello decidido por una sola persona. Por muy horizontal que sea el proceso, siempre hay una persona que soporta el peso del proyecto y que, en última instancia, tiene el voto de oro y también la responsabilidad de qué y cómo se trabaja. Viendo lo disuelto que está la figura del investigador en su ámbito de investigación, donde el objeto de estudio es fruto de un consenso con el grupo ¿Por qué no encontrar en común un tema en el que trabajar? Como toda memoria ésta también es un poco mentira, pero creemos (o queremos creer) que de estas preocupaciones y experiencias surgió “Alló que segueix”. ¿Por qué no conformar un colectivo fuera del núcleo de La Coja que pudiera formular al menos una proposición de futuro?

Cualquiera que nos conozca también puede pensar que esta decisión es un síntoma de estar quemados por los ciclos de producción, podéis pensar esto o que realmente nos interesó partir de estas premisas a ver qué encontrábamos (y esto último sí que nos caracteriza). Si que es verdad que La Coja se enfilaba entonces a los 15 años de historia, conjurada en la inercia productiva y sin plantear un proceso de revisión consciente que llevara a saber qué es La Coja Dansa, que es lo que queda por hacer y si nos apetece acometerlo. Y claro, esto lo podemos hacer en casa nosotros solos o compartirlo y abrirlo a los colectivos en los que, inicialmente se pensó, durante el diseño del proyecto de “Alló que segueix”. Tenemos realmente un problema de foro en las cosas que hacemos, primero porque son minoritarias; segundo porque el único feedback que obtenemos es de la cerveza de después del bolo, que suele ser la más condescendiente que te puedas tomar; tercero, porque nadie aquí se la juega a decirte lo que piensa de tu trabajo porque todos nos lo tomamos de una forma demasiado personal. Y es que en lo que mostramos, por malo que sea, están nuestros sábados y domingos, nuestras segundas quincenas de julio y todo agosto (menos una semana), y los días que no vamos a la playa o los que no nos dedicamos simplemente a no hacer nada junto a la gente que amamos que es, normalmente la principal fuente de capital-tiempo de las que extraemos las horas para producir “espectáculos escénicos”.  No podemos evitar estar un poco resentidos de partida y esto anula cualquier contacto con el foro (o produce su inexistencia) del ámbito en el que te insertas.      

Lo que queríamos básicamente de partida era producir un foro. Entonces llegó el momento de redactar el proyecto para la convocatoria de “Ayudas al fomento de las artes escénicas para el sector de la Danza (2018)” en la modalidad de “Proyecto de producción de un montaje escénico” para Teatres1, y centramos todas estas inquietudes entorno a dos preguntas:


Qué és allò que segueix en la vida de La Coja Dansa?

Enguany La Coja compleix el seu 15é aniversari, caldria dir que hi és a la seua adolescència com a persona jurídica. Fins ara, la seua personalitat s’havia conformat al voltant de les opinions i orientacions dels seus pares i mares (coreògrafs i directors), però ara té altres inquietuds i vol conformar aquest projecte de producció a partir d’un procés de recerca compartida amb els agents (dramaturgs, coreògrafs, productors, tècnics, intèrprets, públic, associacions, altres companyies i Institucions) que conformen el seu entorn.

Per què les coses es fan sempre així?

En la vida d’un producte escènic, la fase de producció sol ser en un compartiment estanc. L’actual sistema de producció escènica en dansa contemporània es fonamenta en que cadascú (ballarins, coreògrafs, tècnics) es limite a fer la seua feina de la forma més estandarditzada possible, tot i que dins de la seua parcel·la d’acció conserve certa llibertat de moviment. Però… Què passaria si ho barregem tot? I si ens donem un temps per a vorer en grup que és Allò que segueix? No és aquest un bon moment per a projectar en comú i de forma horitzontal, allò que caldria fer?


En este proyecto, cuya parte metodológica diseñamos de nuevo junto con Arantxa Grau, establecimos dos fases en la investigación, con varias etapas dentro de las mismas. En la Primera Etapa de la Primera Fase (Fase de recerca: Etapa de diagnosis) nos pusimos ambiciosos y quisimos convocar a setenta personas en grupos de 10 de siete colectivos del ámbito de las escénicas2 para que trabajaran durante un día la memoria individual y colectiva de La Coja Dansa e hicieran propuestas prácticas para re-editar/re-pensar3 algunas cosas pertenecientes a nuestro archivo. De este primer encuentro saldría un portavoz4 por grupo con capacidad para defender y compartir las conclusiones de su grupo, en la etapa que llamamos Etapa Propositiva.

Entregado el proyecto, y aprobada la ayuda por los pelos, llegó el momento de adaptar el diseño de la producción a la realidad. La contingencia de la producción acaba formando parte de la dramaturgia, de la que el tiempo del bolo no es más que un instante suspendido, posiblemente el momento más estable de todos los momentos que componen una producción escénica. Desde que hicimos “Fer-se un lloc” no nos quitamos de la cabeza este tema, lo hemos llamado a veces “La dramaturgia de la logística” seguramente esta idea nos sirva para hacer algo más en el futuro. En septiembre 2018, de vuelta de hacer “Carve a niche” (un remake de “Fer-se un lloc”) en Atenas, se puso en marcha esa maquinaria reductora de las expectativas que es la realidad de nuestras pluriempleadas vidas. Empezamos a movilizar gente para el primer grupo el Grupo 5: el público. Problemática es, de partida, la definición de público de las artes escénicas en Valencia, porque no hay público puro en el sentido de que cualquier teléfono del que tirábamos era de gente que participa de una manera o de otra como profesional, bailarina, artista invitado, etc. en las artes escénicas con sus producciones propias o con las de otrxs.

Nuestra idea inicial de los 7 grupos fuertemente segmentados, se fue deshaciendo en los meses de septiembre, octubre a medida que pensábamos si Paula Pachón era intérprete o coreógrafa, y si Hipólito Patón era iluminador o performer5. Finalmente, realizamos 3 encuentros: 1. Público; 2. Intérpretes; 3. Profesionales escénicos (coreógrafos, producción, iluminación, etc.6) y una entrevista institucional. Muchos de los participantes los fuimos llamando Diego Sánchez y yo mientras íbamos y veníamos de algún bolo del “Desgel”, pero sobre todo este peso organizativo recayó sobre Tatiana. Llegó un momento de este proceso de concreción, donde podríamos habernos contrariado con la distancia que la logística estaba estableciendo con el proyecto, pero también podíamos mirar y entender el sentido que tenía lo que estaba pasando: quién estaba diciendo que sí y quién que no o -que no sabía si podría se pasaría-… ¿Quién estaba dispuesto a pasar frío en La Carme Teatre vieja y perder un sábado por la tarde hablando de otros y exponiéndose a los tiros de cámara de Nacho Carrascosa y Nelo Olmos? Y en la respuesta encontramos mucho sentido al proceso: solo participó en este dispositivo extraño de los grupos de discusión la gente que nos quiere mucho. Lo único que tenían en común era que nos querían y por lo tanto todxs ellos habían participado en algo, o coincidido con nosotros en algún momento de sus vidas profesionales o personales. Todos aguantaron la tarde y se expusieron a la extracción de sus voces y sus ideas por amor. Para entonces la validez científica del dispositivo social que habíamos instituido se tambaleaba y tampoco importaba mucho, porque Arantxa también nos aprecia y porque las ciencias sociales quizás estén buscando lo mismo que nosotrxs: revisarse a la baja, dejar de odiarse y amar.

Revisando las grabaciones de los tres grupos pudimos ver fundamentalmente como trabajaban con su memoria (o lo que es lo mismo, como inventaban el pasado) en lo que concernía a nosotros, nuestras producciones y actividades en los últimos 15 años. Pero sobre todo vimos que les resultaba imposible articular lo siguiente. Es verdad que les estábamos pidiendo quizás demasiado… una proyección de futuro apresurada, es un ejercicio difícil para nosotros mismos, casi imposible para los demás.

Los tiempos de la producción se amontonaban y la fecha del estreno se acercaba y de aquí surgió la idea de no acelerar para concluir de los grupos de discusión lo siguiente en la vida de La Coja. Se nos ocurrió superponer esta discusión final sobre el futuro, simultáneamente a un proceso en vivo (en escena) de memoria-presente. Es decir, que “Alló que segueix” fuera este dispositivo de pensamiento simultáneo, en lugar de su conclusión. Y para ello necesitábamos componer en tres planos: 1. Grupos de discusión previos, que suponían una especie de análisis del pasado y extracción de conclusiones sobre la vida de la compañía; 2. Grupo de discusión sobre el futuro espectáculo de La Coja en el teatro en directo; 3. La escena y los intérpretes como lugar intermedio de puro presente donde las otras dos tensiones pasado y futuro iban a revolcarse, producirse y alterarse en todas las direcciones temporales. Así llegamos a los ensayos en Acontarmentiras: un mes de encuentros y desencuentros entre el equipo, con dudas profundas sobre cómo estructurar el tiempo escénico y a mayores si debíamos o no estructurarlo. ¿Cómo estar de cuerpo presente, recuperando el pasado, escuchando proposiciones de futuro que vienen desde el grupo de discusión en directo en el teatro, salteadas con cortes de video y audio de los grupos de discusión previos? Es una puta locura, estar presente en ¿cuantos planos de la realidad? Un salto mortal para los intérpretes que iban a estar en escena, expuestos a ¿cuantos estímulos? Una esquizofrenia escénica.

Mientras, nos veíamos cada uno en su casa, lo que los grupos de discusión previos (en torno a 2 horas de grabación en bruto, por 3 grupos) habían hablado de nosotros. En el fondo, una tormenta emocional que nos produjo la distancia que hay entre lo que creemos que somos y lo que somos para los demás. Un abismo de desfases entre la carne que hemos puesto en el asador y lo que queda de todo esto con el paso del tiempo en esto tan abstracto que es el público, y las personas con las que hemos trabajado en algún momento de nuestra historia. De repente nos pudimos re-pensar la trayectoria de La Coja Dansa en función del factor sorpresa que parece producir lo que hacemos7; se reivindicaron con fuerza cosas que habíamos dejado atrás: como el juego, el azar, la improvisación; había espectáculos olvidados y otros súper presentes sin saber muy bien por qué8; etc. Muchas sorpresas y también muchos lugares comunes que se nos vertían encima y se nos vinieron encima desde un pasado reciente de muy difícil digestión. Como no podía ser de otra manera, echamos horas discutiendo qué de aquello era significativo, cómo es imposible no manipular al extractar una declaración cualquiera y alojarla fuera de su contexto, y si cuando se reproducía tal o cual corte de video era eso importante, queríamos o no pasar por ahí, compartirlo en público ¿Aquello que se dijo en los grupos era significativo? Seguro, ahora lo tenemos aún más claro, pero hay tantos relatos sobre nuestro pasado como gente esté dispuesta a seleccionar de entre el material en bruto un corte cualquiera. Las combinaciones de declaraciones9 elevaban aquello a un infinito de relatos, que junto con el bagaje del escuchante situaban todo el material en unas condiciones de potencia con todo el rango de grises desde lo significativo hasta lo insignificante. Una discusión interminable, una nada al fin y al cabo. Una imposibilidad de predecir el pasado.

Hablando sobre el esquema. Santiago de la Fuente. © Nelo Olmos

Y con estas dudas llegamos a Espacio Inestable. Por lo menos sabíamos cómo articular el espacio del teatro, esto parecía más o menos sencillo. 

  1. FUTURO: En el DESPACHO de Inestable haríamos un último grupo de discusión que trabajaría de forma simultánea a la escena que trabajaría propositivamente hacia el futuro de La Coja.
  2. PASADO IMPERFECTO: Desde la SALA TÉCNICA haríamos insertos en pantalla de momentos concretos extractados de los Grupos de discusión previos ampliando el hecho escénico hacia el pasado.
  3. PRESENTE DISCONTINUO: EN ESCENA recuperando el juego, el título de las escenas y la atención preferente a las imágenes que se componen en directo10. Como táctica de ser en escena propusimos a los intérpretes construir en base a su propia memoria sobre piezas pasadas de La Coja, mientras estaban atentos al presente de lo que estaba ocurriendo: a las coincidencias, las asistencias y los intercambios de roles. Atentos también a que se les abordara con preguntas sobre la pantalla que tenían que contestar en el momento y a los audios y videos procedentes del PASADO (Grupos de discusión previos) y del FUTURO (Grupo en directo en el despacho). Como propuesta dramatúrgica transversal a todxs, Santi de la Fuente propuso caminar durante el bolo de la animalidad hacia la objetualidad, una larga transición hacia la desaparición de lo humano, que le había aparecido al leer Sigunlarities, que cada uno de los elementos de la escena interpretó como pudo.
OLGA: ¿Cómo te estás enfrentando a vivir el presente este 1º día de “Alló que segueix”?
A esta pregunta puesta en pantalla en directo y dirigida a Olga Clavel,
ella dijo: “La verdad es que estoy preparándome mientras lo hago, todo el tiempo”.
PAULA: ¿Qué has descubierto con el “Alló que segueix”?
Ella dijo: “He descubierto que aún se puede tener mucho miedo a estar en escena”.

Así hicimos el jueves nuestro primer bolo, con muchas dudas de parte de los que estaban en escena de cómo sostener aquello insostenible en escena (con el cuerpo). En consecuencia, salieron a escena en pelotas Santiago de la Fuente, Olga Clavel, Paula Romero e Iván Colom. En realidad, ninguno de los que estaba participando (gente del despacho, intérpretes, técnicos) sabíamos muy bien qué hacer durante el bolo, más allá de algunos puntos de encuentro probables que nos habíamos fijado en pos de obtener algunas imágenes legibles. En el despacho estaban solos (sin la guía de la sociología y la moderación de Arantxa) y discurrieron en torno a una pregunta de partida: ¿Sobre que va a tratar la próxima pieza de La Coja Dansa?, mientras veían en una pantalla lo que estaba pasando en escena11. Desde la técnica fuimos modulando momentos, insertando audios en directo desde el despacho, metiendo videos enlatados de los grupos, títulos de escenas y oscuros estratégicos para producir cierta imagen compuesta entre todos los planos informativos y temporales que estaban en juego. Todxs estábamos frescos y con una tensión de descubrimiento que nos llevó a un lugar donde creemos que el espacio de simulación de la verdad12, que suele ser la escena,estaba suspendido y nos enfrentamos juntos (publico asistente, intérpretes, grupo despacho, etc.) a casualidades y coincidencias entre elementos puestos en escena.

Puede que algo de interés sucediera allí el jueves, y sin embargo el viernes todo empezó a ir cuesta abajo y sin frenos. A pesar de ello, fue un bolo brutal, cargado de presente y de electricidad y que tenemos la suerte de que sea el bolo que tenemos grabado¡ Al contrario que el primer día, todos reconocimos nuestros sitios en el dispositivo y cogimos, de la nada que se nos ofrecía, aquello que nos parecía nuestro. Sin embargo, este empoderamiento redobló el descentramiento de nuestras respectivas posiciones. En el despacho comprobaron la capacidad que tenían de alterar el presente13 a través de sus palabras que se escuchaban con claridad en escena. En escena se reaccionó fuerte ante lo que se estaba proponiendo como futuro de La Coja desde el despacho. En el fondo puede que no fuera más que una relación de desconfianza entre ellos y el dispositivo escénico en el que nos la jugábamos. ¿Estaban viendo en el despacho, a través de su monitor de video, lo que estaba sucediendo realmente en escena en directo? o era un fake; ¿Los que estaban en escena tenían que soportar sin reaccionar cualquier opinión, idea u ocurrencia que viniera del despacho? ¿Cómo teníamos que moderar desde la técnica esta macedonia de temporalidades que estaban chocando a la deriva?

El viernes fue un bolo brutal y aquí está el video: https://vimeo.com/341776577 para comprobarlo. Eléctrico es un adjetivo cutre pero no nos sale otro mejor, ni tampoco queremos ser mejores en esto. TODXS MAL, en una zona de desacuerdo al borde de romper la convivencia y el pacto escénico en escena¡ El pasado y el futuro de mentirijilla se comprimieron ese día, se desmembraron, se desarticularon, se amontonaron… ni siquiera se negoció entre los presentes y sus herramientas en escena un desacuerdo y ni se alcanzó ni se propuso ningún pacto, simplemente pasó lo que pasó. No se sale ni mejor, ni peor de un momento así.

La prueba es que desde el despacho se dirigió y se marcó el final del bolo. Un final precioso, donde el grupo del despacho sugirió al público salir a escena a abrazar a los intérpretes, pero también un certificado de la aglomeración de temporalidades que pretendíamos estructuradas, conectadas, pero no revueltas.

Fotograma del video documento de “Alló que segueix”. Superposición
de la grabación del grupo de discusión sobre la escena en directo.
HIPÓLITO dijo -igual no hi ha que cambiar res i continuar fent equilibres
tot el camí.”

Hemos olvidado por completo el sábado, pero suponemos que todo fue avanzando en esta dirección, que nos llevó al domingo: último día de “Alló que segueix”, en un desencaje total, en un sentimiento de habernos distorsionado mutuamente, quizás en el despacho de haber sido utilizados. Dudas gigantes de qué hacer, cuando cortar, cuando dar paso nos llevaron a dejar sin gobierno nuestras responsabilidades con la escena, a dejar que simplemente las cosas pasaran, que pasara el tiempo rápido para acabar, mientras veíamos que los acuerdos del jueves eran realmente insignificantes. Todo aquello se deshizo en múltiples direcciones para nosotros inexplicables. Hasta el domingo habían pasado más o menos cosas, coincidencias felices y el domingo enmudecimos con sorpresas desagradables.

Después de lo difícil que se hace producir algo escénico, cuando acaba fatal (o a ti te lo parece) piensas que es demasiado pronto para hacer la reflexión. Cuando pasa una semana comienzas a estar más tranquilo, pero notas que también se olvidan la mitad de las cosas que te dejaron hecho una mierda. Producir una cosa, por pequeña que sea, siempre te somete a una exposición pública de proporciones nunca calculadas de antemano. Cuando nadie te dice nada después de acabar el bolo, es que la tradicional cortesía hipócrita que funciona como un estándar ni siquiera se puede consumar. Tus iguales no pueden articular palabra ante lo que han visto que acabas de hacer y juntos (sin ti) se tomarán la cervecita del despelleje rajándote con y sin razón (al mismo tiempo). Esto fue lo que pasó después de acabar “Alló que segueix” en Espacio Inestable. Lo curioso es que tampoco nosotros dábamos para mucho después de un proceso que nos había erosionado desde hacía semanas y acababa en domingo noche con un buen montón de mierdas que emparejar para el día siguiente y con dos toneladas de césped natural en tepes de las que deshacerse. ¡Qué dura es la dramaturgia de la logística¡ 

Si después del domingo ni siquiera tu puedes refugiarte rápidamente en la autocomplacencia, es que algo jodido ha pasado… Lo mejor que alguien dijo aquel domingo de mierda es que -había sido un proceso muy interesante-; lo que más nos dolió y nos hizo reflexionar fue que alguien dijo que -no se había entendido bien el dispositivo-. Porque nosotros no estábamos allí (o eso queremos creer) para que se nos entendiera. No había nada que entender.

Toca pensarlo un poco después de hacerlo. Quizás muchos procesos que llamamos de investigación escénica realmente son una puesta en escena más (quizás más impostada que otras cosas que no pretenden esta profundidad). Quizá nos falló el humor que produce la sorpresa que suele estar presente en estos procesos de investigación. Nosotros no hicimos nada de risa el domingo y nos quedamos en un lugar muy subalterno de la investigación: la investigación que no hace risa. Realmente abandonamos los mandos de la nave completamente a manos de los que participaban, sin prefijar momentos, sin llegar a acuerdos, puede ser lo más coral que hayamos visto nunca… pero coral desafinada en este caso. Nadie estaba allí cantando la misma canción. Si había algún dispositivo que entender quizá era este. El domingo fue una puta mierda, pero tal cual.

Quizás todo partió de una irresponsabilidad de inicio: no quisimos hacernos cargo personalmente de nuestra única responsabilidad en última instancia: nuestro FUTURO. 

“Basta con que nos hagamos cargo de nuestro poder de producir realidad y comencemos a probar otras maneras de entender el tiempo.”

(Conde-Salazar, s. f.)

Pero claro, a nosotros no nos basta con ir a la playa y pensar que estamos bailando (Conde-Salazar, 2018). Para bien o para mal hicimos ALGO. Una cosa seca como un desierto, dura como un dolor para nosotros y los que nos rodean, ni presente, ni pasado, ni futuro, ni verdad, ni mentira, que no es ni escénico, ni performativo, ni audiovisual, ni lo contrario… pero que nos dejó rotos, sin poder articular palabra y en desequilibrio de verdad, lateral y literalmente.

Hipólito, ¿Hasta cuándo crees que vamos a poder continuar haciendo equilibrios?

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1. Para nosotros siempre será Teatres.

2. 1. dramaturgs/gues, coreografs/es; 2. tecnics/ques i escenografs/es; 3. músics/es i dissenyadors/es sonors; 4. interprets; 5. públic; 6. teixit associatiu de l’ambit de la dansa; 7. institucions de l’ambit de la dansa.

3. En algún momento nos llegamos a plantear trabajar con cada colectivo recuperando algún fragmento que hubieran decidido colectivamente que necesitaban re-penesar, volver a ver o que hubieran escogido por algún motivo. De esta forma pensamos que sería posible que los intérpretes se metieran al estudio a reproducir desde la memoria algún extracto de la producción de La Coja; con los iluminadores nos queríamos ir a Espacio Inestable a reproducir y repensar un diseño nuestro; con los músicos y demás colectivos más o menos en los mismos términos.

4. Remunerado por La Coja Dansa S.L.

5. Lo mismo pasa con Aurora Diago, con Quique Bataller, con Juana Varela, con Diego Sánchez, Kika Garcerán, etc.

6. Aún así no pudimos engañar a ningún músico.

7. Al escuchar la grabación del grupo de discusión del público, no nos reconocimos del todo en “la sorpresa” a la que los participantes en el grupo recurrían constantemente para hacer referencia a nuestras piezas.

8. Con el tiempo llegamos a pensar que lo que se almacena de La Coja en la memoria de los demás tiene que ver con los hechos diferenciales que nos distancian de las demás compañías de nuestro entorno, más que por factores más profundos, de estructuras, intereses, temáticas o enfoques sobre la danza contemporánea.

9. Efecto Kuleshov

10. Situamos, como en otras producciones nuestro gobelín negro en primer término, y pre-produjimos algunas imágenes, y metimos un operador de cámara en directo con el compromiso de encontrar momentos (imágenes) en directo que lanzar su señal sobre el gobelín.

11. Quizás este retorno de imagen desde el presente hacia el futuro, fue lo que acabó complicando las cosas…

12. Algo de esto dijo Quique Bataller en los grupos de discusión previos.

13. Podían ver reacciones en escena a sus palabras y escucharse a través del monitor que hemos mencionado: tenían feedback.

Bibliografía

Conde-Salazar, J. (2018). La danza del futuro. Recuperado de http://www.elargonauta.com/libros/la-danza-del-futuro/978-84-947938-5-1/

Conde-Salazar, J. (s. f.). La danza del futuro. El futuro ya está aquí. Recuperado 12 de junio de 2019, de http://www.continuumlivearts.com/wp/?p=3999

Murillo, S., & Mena, L. (2006). Detectives y camaleones: el grupo de discusión: una propuesta para la investigación cualitativa. Talasa.


Raúl León Desde 2012 ando interesado en la intersección de las imágenes y los sonidos en los ámbitos sociales, políticos, tecnológicos, legislativos, judiciales y forenses y cómo estos ámbitos se articulan entorno al eje visible-invisible, verdad-ficción produciendo un régimen de sentido hegemónico e incuestionable. En la práctica he trabajado sobre la imagen como un dato de carácter personal adentrándome en sus aspectos legales y sus estatutos jurídicos de representación capaz de producir una verdad absoluta como herramienta de identificación de personas y cosas ____ Tatiana Clavé Gimeno Doctora en Artes Escénicas. Posgrado en Tecnologías Digitales para la Escena por la Universidad Pompeu Fabra. Master en Artes Escénicas por la Universidad Rey Juan Carlos. Licenciada en Danza Contemporánea por la Universidad Miguel Hernández. Actualmente es profesora de Danza Contemporánea y Tecnologías aplicadas a la Danza en el Conservatorio Profesional de Danza de Valencia (CPDV). Forma parte del equipo y es editora de Radicantes. Ciclo de danza, Práctica, experimentación y pensamiento en el museo (IVAM Institut Valencià d’Art Modern). Coordinadora artística del Ciclo Migrats en breu (Centre del Carme Cultura Cotemporània y Espacio Inestable). Entre sus campos de investigación destacan el cuerpo y la imagen en la danza contemporánea. Desde 2004, codirige la compañía La Coja Dansa donde ha dirigido los espectáculos: Desgel (público familiar), #danzAR, Fer-se un lloc, Atlas, Esvaït, La Muerte del Perro, Accidia, Amagatall (público familiar), Tome Asiento, No Falta Ninguno, Fracasos nº 7, 8 i 9, Prólogo del Temblor, Compañía, Retrats Habitats (público familiar), Todo por Hacer, Mucho que Perder, Nada que Ver y Fracaso nº6.

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