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Mediar entre bastidores

Gerundiar la mediación

Al intentar definir la mediación cultural nos encontramos con una de esas incipientes profesiones que están de moda dentro del área cultural y artística. Una profesión surgida de la necesidad de que el espectador/a se adentre en el arte más allá de la contemplación, y se convierta en algo más que un espectador/a, transformando la experiencia artística en generación de pensamiento crítico. Sin embargo, lo que parece novedoso es más la terminología que el concepto pues si miramos atrás, desde nuestra experiencia, descubrimos que aquellos primeros encuentros con la mediación, hace ya 25 años, si bien no le llamábamos de esa forma, surgieron dentro de lo que se llamó la animación lectora. En entornos como las bibliotecas pudimos converger con una mediación que dinamiza a través de recursos como los clubs de lectura, cuenta cuentos, manualidades derivadas, encuentros con autores, dramatizaciones lectoras, booktubers, etcétera. Estas entidades al ser primigenias han devenido innovadoras, hoy siguen investigando y creando formas para agitar sus espacios. En la actualidad, muchas bibliotecas luchan por dejar de ser lugares de estudio silenciosos y ceremoniosos, pretendiendo convertirse, además, en espacios activos de creación y pensamiento. 

Siguiendo por la senda trazada, llegamos al entorno museístico, el cual tiene un abordaje múltiple dependiendo del tipo de museo que encontremos.  Es en el caso del arte contemporáneo, en el cual estamos implicadas, en el que la mediación toma gran peso por darrespuesta a la problemática y rechazo hacia este tipo de arte, por ser un incomprendido. En sus inicios se centraba en visitas guiadas o dramatizadas que intentaban escenificar los catálogos escritos, pero en la actualidad, observamos cómo estas han ido mutando a visitas dialogadas que permiten también al público opinar y generar conversación, llegando a última hora a introducir otros lenguajes más allá del oral. Estas instituciones, desde el principio han centrado su labor en el público escolar, por la mirada ilustrante que cae sobre el museo, por la capacidad de inmersión de la educación formal con la inclusión de los contenidos aprehendidos en su currículum y por el retorno que dan al espacio museístico. 

Entenderíamos la mediación como una educación que en entornos no formales propicia una comunicación y reflexión a través de ambientes, dispositivos y dinámicas.

Se observa también que las instituciones culturales introducen la mediación por una problemática concreta, la escasez y ausencia de público. Sin embargo, la mediación trata de generar en el público pensamiento crítico, no de generar audiencias aunque somos conscientes de que una buena mediación a la larga, efectivamente generará público para esa institución.

Durante todo este camino, las mediadoras nos hemos centrado en el público como agente activo pero ¿qué ocurre con la institución? ¿no debería también ser permeable? ¿y los artistas qué papel juegan en la mediación? ¿no deberían ser también agentes activos? ¿si el arte es comunicación, no deberían todos sus agentes escucharse? ¿por qué dejamos toda la carga en el público?

Todas estas cuestiones se han evidenciado profundamente a raíz de la mediación ejercida dentro de las residencias de Graners de creació durante el año 20191. Las artes escénicas se incorporan las últimas en la mediación pero lo hacen con fuerza y de una forma crítica, tal y como siempre han sido. El teatro, la danza y el circo agitan a toda la sociedad y dinamitan todo lo establecido para provocar que tengamos que construirnos de nuevo.

Nuestro programa de mano

Graners de Creació es un programa de residencias de compañías de artes escénicas en la que participan alrededor de 9 salas y de 7 festivales que acogen a los creadores/as de dichas compañías. Se trata de artes escénicas contemporáneas. Dentro de Graners hay un equipo que se subdivide en otros 4: coordinación, comunicación, diseño, y el que nos ocupa.

Este programa es posible gracias al apoyo de la Generalitat Valenciana mediante la Consellería de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, el Instituto Valenciano de Cultura y el Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana.

En la mediación de Graners de Creació trabajamos con varios agentes clave: el público, la compañía, la pieza escénica, la sala de exhibición, los Festivales, así como las instituciones públicas y privadas satélites (asociaciones, centros culturales, administración pública…). 

La mediación desarrollada durante el año 2019 se diseñó originalmente para trabajar con dos grupos de población hacia distintos objetivos. Por un lado, la Comunidad, población cercana a cada sala, bien por proximidad de ubicación, bien por afinidad con la temática que la pieza en residencia trata o por algún otro tipo de vinculación especial. Por otro lado, el Grup de Trobades Escèniques, un grupo heterogéneo de espectadores/as con intereses en conocer desde dentro los procesos creativos de las Compañías en residencia. Este último grupo está compuesto por perfiles muy distintos, con diferente grado de conocimiento y familiaridad con las artes escénicas, yendo de personas que son profesionales del sector a personas que nunca han asistido a una interpretación de artes escénicas contemporánea. Este grupo de personas representaría la heterogeneidad de la población general, formada por una gran composición de miradas. Respecto al trabajo con este grupo podemos decir que está más relacionado con los procesos creativos que con la pieza final. Se trata de un grupo con el que se hacen encuentros periódicos asistiendo a un momento de la creación de la residencia que puede o no coincidir con un ensayo. De manera llamativa en la mayoría de veces nos encontramos con: trabajo de mesa, pruebas de iluminación, lecturas o momentos muy concretos de la investigación. Nunca sabemos qué podemos encontrarnos. Este grupo observa diferentes capas: una observación espacial y figurativa, una observación emocional y otra crítica donde las preguntas no buscan respuesta sino evidenciar una observación. La compañía es invitada a escuchar esa observación y en la mayoría de casos se produce un diálogo y reflexión posterior. Estas sesiones son grabadas en audio con el que se genera un dispositivo sonoro que en ocasiones se instala durante los días de las representaciones.1 

Mediación en el IES. Jordi de Sant Jordi con la Compañía Groc Teatre

Pasos caminados

Con Comunidades

Se han efectuado mediaciones con comunidades escolares, como la realizada con la compañía Mou Dansa que estuvo residiendo en el espacio Inestable con la pieza #Outfit, una creación de danza sobre la industria textil y su consumo. Se trabajó con un grupo de 2º de la ESO del centro educativo Som Escola que justo en ese momento estaba tratando en el aula los objetivos de desarrollo sostenible. El propio personal de la sala presentó su espacio y sus orígenes respondiendo a las curiosidades de los escolares. Las mediadoras preparamos una dinámica donde el alumnado tejió a través de unos sencillos telares un trozo de tela minúsculo. A esa acción le siguió la reflexión. Más tarde, se calculó el precio real de una camiseta, teniendo en cuenta el tiempo que les había llevado tejer y el resto de gastos considerados por ellos mismos y lo comparamos con el precio real en el mercado. Miraron las etiquetas de sus camisetas, descubriendo que ninguna se había tejido en un país occidental por lo que rápidamente se dedujo el sueldo que habrían cobrado por esa hora de trabajo si hubieran tejido en uno de esos países. A continuación se les invitó a un ensayo general con el consiguiente debate posterior con la compañía con los que dialogaron y cuestionaron tanto la temática como la puesta en escena. 

Otra intervención con la comunidad educativa fue con el alumnado del IES. Jordi de Sant Jordi, con quienes compartimos 2 mediaciones distintas de 2 compañías, en una ocasión fue con la obra El Limpiaculos del Rey de Alarcón&Cornelles, junto a Chema Cardeña en la Sala Russafa, y en la otra, con Àurea de Groc Teatre en el mismo instituto. En el primer caso, las sesiones realizadas se centraron principalmente en: presentar la sala como recurso cultural ubicado en el barrio de Ruzafa, así como su ideario, trayectoria e historia, en analizar los medios del espectáculo (centrándonos en el análisis del cartel de la obra), en observar una prueba de iluminación y preparación de la escenografía, el diálogo y entrevista con la Compañía alrededor de su trabajo y, por último, en activar entre las mediadoras y el alumnado, sin la Compañía, una acción performática conjunta en relación a la temática de la obra, concretamente del concepto “limpiaculos”, en la que ocupamos el espacio público.

En el caso de Àurea, la mediación fue una acción híbrida muy interesante, ya que creamos un grupo intergeneracional entre el mismo alumnado mencionado en la anterior sesión, y componentes del Grup de Trobades Escèniques del que hablaremos más adelante. La Compañía desarrolló una serie de ejercicios con las participantes. Sirvieron para tomar conciencia sobre cómo usamos el lenguaje y construimos/nos construyen los discursos que modulan nuestras maneras de pensar. Fue muy rico poder mediar la mediación, pues la sesión la llevó la Compañía y nosotras nos dedicamos a cuidar al grupo y a puntualizar aspectos fundamentales entre las participantes y el conjunto artístico, así nuestro papel principal fue el crear un clima de respeto, frente a lo que suponía estar en el aula de los jóvenes, con una energía desbordante y predisposición actitudinal entendida desde la animación sociocultural, muy diferente a la del grupo adulto. Esto podía hacer que la participación y nivel de escucha (ser escuchado y tomado en cuenta) de los/las adultos/as pudiera peligrar. A su vez, la sesión sirvió para hacer pensar al alumnado sobre las distintas actitudes y dinamizaciones desarrolladas. El debate intergeneracional afectó profundamente el pensamiento de las dos partes que no estaban acostumbrados a escucharse. 

Mediaciones con la comunidad de vecinos como la que tuvo lugar en la Sala Círculo donde a través de un almuerzo popular ofrecido por la sala se dio a conocer este espacio residente en el barrio de Benimaclet. En esta sala residió la compañía de Sandra Gómez con la pieza de danza Preludio y fuga, quien junto con Cristina Núñez, y Paula Pachón mostraron a los asistentes un breve fragmento de la pieza y realizaron una charla introductoria contextualizando la observación e incidiendo en la gestualidad. Acompañadas de Teresa Villaroya y Vicente Arlandis encargados de registrar y conceptualizar la obra desde otros formatos textuales. Se trataron temas como el vínculo con nuestra identidad vivida y mostrada reflexionando sobre los lenguajes contemporáneos de la danza, sus códigos y funciones desde la perspectiva profesional, social y desde la de las espectadoras. Resultó interesante el intercambio entre la comunidad y las creadoras asistentes, replanteando principios, reflexionando sobre los roles de cada uno (creador y espectador) y las actitudes frente a la danza contemporánea.

Mediación El limpiaculos del Rey ©mementoNET

En el caso de las residencias Piedra y Encrucijada de Hongaresa Teatre, y El Origen de la Bestia de Franch, Mandli y Bayona se realizaron charlas-coloquios con las asistentes, junto con una muestra de la obra, acompañadas de un café con pastas. En el caso de Piedra y Encrucijada, fue algo más íntimo y cercano, ya que entre los sofás de Espacio Inestable Marcos Sproston y Paco Zarzoso nos ofrecieron desde la proximidad una muestra que jugaba entre la ficción y la realidad. Este tipo de mediaciones íntimas son fructíferas en calidad pero no en cantidad pues el número de asistentes es siempre más bajo de lo esperado aún haciéndose una importante difusión entre asociaciones como las AMPAS de colegios cercanos en esta ocasión donde se pretendía conseguir un grupo de adultos que se encontraran en época de crianza. De todas formas, esa intimidad propició que se pudiera tirar mucho del hilo, hasta tal punto que los comentarios realizados a modo de reflexión compartida llegan a los actores como inspiración para cambiar el final de la obra. En el caso de esta residencia reflexionamos sobre las relaciones filioparentales, así como sobre las expectativas expectativas vitales, saltos y diferencia generacionales.

Para El Origen de la Bestia nos pusimos en contacto con la asociación de vecinos de Abastos. Fuimos a presentarnos aprovechando un evento en el que estaban reunidos gran parte de los vecinos, comerciantes y funcionarios del distrito, y les invitamos a participar en un taller ofrecido por la propia Compañía. Franch, Mandli y Bayona nos ofrecieron un taller en el que realizamos una serie de ejercicios que les ayudaron a desarrollar su obra, ejercicios de improvisación, sobre creación de personajes y resolución de situaciones. En esta sesión estuvimos bastante recogidas y asistieron generaciones muy variadas. La sala Ultramar nos presentó su proyecto y junto con la Compañía reflexionamos alrededor de la temática y su tratamiento.

Para acercar la pieza Hen//Toshi de Marc Sans realizamos una fiesta de presentación con el autor, en la que pusimos música, ambientación, comida y bebida. Dispusimos distintos objetos relacionados con la obra por la terraza de la Rambleta que fue donde se realizó. A la misma fueron invitadas distintas asociaciones vecinales de San Marcelino y Patraix. Se realizó una presentación del proyecto artístico a través de una dinamización que consistió en repartir unas palabras claves vinculadas con la obra, las asistentes podían explicar su definición del término e interaccionar con el autor de la pieza. Asistieron personas vinculadas con la obra, vecindario y personas del ámbito cultural interesadas en la propuesta. Se realizó una difusión en directo así como asistieron trabajadoras del Festival 10 Sentidos para vender entradas de la función a celebrar en la misma sala Rambleta. 

Hemos trabajado propiciando ensayos generales abiertos al vecindario como el que se realizó para la pieza Proyecto Kapowski del Colectivo Miss Panamá al que pudieron asistir, gracias a la Unitat de Igualtat del Cabanyal mujeres de asociaciones del barrio como Antígona, DonesMalva, La mar salà o del Grup Teatre EA. Este tipo de intervenciones visibiliza que el barrio sea consciente de que la sala de teatro, en este caso el Teatre El Musical, no solo exhibe piezas sino que cede su espacio para la creación. 

La mediación puede utilizar múltiples estrategias como por ejemplo la radio. Algunos de los jóvenes integrantes de la pieza Spoiler Alert: no som unes youtubers qualsevols de la compañía La Lola Boreal fueron entrevistados por Andres Piña y Robi Bertasi en el programa Aquí Russafa.

En las mediaciones con este tipo de comunidad vecinal nos está resultando muy complicada la difusión. Es necesaria una comunicación e implicación más profunda de las juntas de distrito y asociaciones que aunque muestran un interés inicial, no ofrecen apenas herramientas con las que llegar verdaderamente al vecindario. En la mayoría de situaciones realizamos llamamientos con invitaciones a puerta fría, así como la colocación por nuestra parte de cartelería por todo el barrio. Somos conocedoras que es un trabajo de largo recorrido que apenas acaba de empezar pero nos sorprende que aunque las asociaciones sepan de la existencia de la sala, la gran mayoría nunca se hayan acercado para crear lazos de unión. Nos preguntamos cómo se podría conseguir una red de interés cultural en los barrios más allá de las festividades falleras o de los eventos puntuales, cómo se podrían colocar las artes escénicas en el mismo nivel de necesidad que cualquier otro comercio del barrio.

Otra dificultad encontrada es que durante las fechas que se realizan las mediaciones la Compañía en cuestión está sumergida en plena creación, con falta de tiempo y las consiguientes tensiones de última hora. Esto, sumado a la imagen que se tiene en ocasiones de la mediación (como arte menor), hace que sea complicado poder contar durante las dinámicas con más o algún integrante tanto de la compañía como de la sala para crear una verdadera convivencia y retroalimentación.

Con el Grup de Trobades Escèniques

Con este grupo hemos podido disfrutar de los procesos de creación. Algo que no es habitual en otros ámbitos culturales y donde nos solemos encontrar con la pieza artística final, aislada de su creación. Por ejemplo, en los entornos museísticos antes mencionados, la mediación aparece con frecuencia cuando la exposición está ya inaugurada, convirtiéndose puramente en una actividad de difusión. 

El hecho de poder ir siguiendo el trabajo de las compañías, nos ha ofrecido una visión panorámica de sus tendencias y modos de hacer que supone una acumulación de experiencias convertida en bagaje compartido. Estas experiencias que pasan por lo personal de cada individuo/a llegan a crear mella en el sentimiento grupal, generando una identidad por lo comúnmente reflexionado.

Otro de los elementos importantes encontrados en la mediación de Graners ha sido el intento de bidireccionalidad en la comunicación. una mediación que trata de propiciar que todos los agentes se comuniquen. Las compañías puedan nutrirse de la opinión o reflexión de la comunidad durante la creación, no únicamente en la exhibición, lo que provoca que la residencia esté activa y dinámica al estar en contacto directo con el público, pudiendo o no ser contaminada durante el proceso creativo. Lo mismo ocurre a la inversa, el público es conocedor de algo que ocurre en su ciudad, del proceso, del trabajo que conlleva, tomando conciencia de que las artes escénicas son generadoras de conocimiento.

Aún así, resulta difícil que los agentes se involucren y quieran participar de todo este proceso creativo. En ocasiones, seguimos anclados en una comunicación unidireccional donde el creador/a se expresa, el público recibe y la institución exhibe. Desde la mediación creemos que debe cambiar esta relación, o al menos hacernos conscientes de ella. Somos conocedoras de que los creadores e instituciones artísticas suelen estar interesadas en las reflexiones del público asistente a las manifestaciones artísticas, pero no existe una relación previa, sino más bien todo lo contrario. Nos encontramos, en la mayoría de ocasiones, con un gran hermetismo y custodia por su trabajo que provoca una distancia considerable con la comunidad e incluso un rechazo recíproco. ¿Cómo vamos a querer que haya interés por el arte si los agentes (comunidad, creadores, instituciones) no tienen interés por crear sinergias entre ellos? 

Las acciones realizadas se han encontrado con una gran diversidad de espacios, procesos, metodologías y técnicas de trabajo que al final se pueden resumir en maneras de entender y desarrollar las artes escénicas. Esto, para nosotras es muy sugerente, ya que lo ligamos con las propias experiencias vitales de las participantes.

Para generar un clima de respeto mutuo en las observaciones que realizaba el Grup de Trobades Escèniques creímos necesario al principio realizar una serie de prácticas que nos acercaran a esa observación inicialmente no participante libre de prejuicios, pues no veníamos a hacer una crítica de arte. Se trataba de abrir la mente y fijarnos en cada detalle como una oportunidad para realizarnos preguntas. Nos sirvió de gran ayuda la técnica de los 6 sombreros de pensar de Edward Bono, o distintos ejercicios de conciencia corporal y espacial. A su vez, también realizamos ejercicios de roles para trabajar las distintas perspectivas existentes en el público y dar la posibilidad de hoy ser otro/a personaje distinto al que acostumbro a ser en mi cotidianidad. 

La observación del proceso de Piedra y Encrucijada de Hongaresa Teatre fue singular porque, previo a la llegada de la Compañía, estuvimos en una sala del Centro Municipal de Juventud de Puerto de Sagunto (bastante aséptica) con tiempo para situarnos y adentrarnos en esta mirada. Tiempo y espacio nos acompañaban. Esto nos permitió fijarnos en cada detalle al hacer la observación de la Compañía: materiales de trabajo, actitud, relaciones entre los actores, organización, uso del espacio, simbolismos del texto, etcétera. 

En las observaciones de #Outfit de Mou Dansa, de Com les coses amables de La SubTerránea o de Proyecto Kapowski del Colectivo Miss Panamá, tomamos conciencia sobre la importancia de los espacios, llegando a la conclusión de la gran influencia que pueden tener éstas sobre las formas de trabajar. Para ello, previamente analizamos la iluminación, la insonorización o el aislamiento, entre otros. En el caso de La SubTerránea, la residencia fue en una sala muy particular de La Rambleta, La cambra, un lugar con mucha luz natural, espacioso, diáfano pero con una columnas de cemento que visualmente condicionaban hacia una estética industrial; mientras que Miss Panamá lo hizo en su espacio personal, aunque después estrenarían en el TEM. El Grup reflexionó sobre la importancia de que las compañías de artes escénicas pudieran tener espacios propios para ensayar de forma que dejaran de ser itinerantes y pudieran crear con constancia y sin precariedad. ¿Debería el público habitualmente tener estas reflexiones sobre las características que envuelven a la creación? ¿Debería ser consciente de esa precariedad?

Conforme fueron pasando las observaciones con el Grup de Trobades Escèniques fuimos introduciéndonos cada vez más en el proceso creativo puro y en sus metodologías de trabajo. Así fue con Sandra Gómez, Cristina Núñez, Paula Pachón, Vicente Arlandis y Teresa Villarroya dentro de Preludio y Fuga, pues si la obra ya hablaba de los procesos creativos y de las herramientas de trabajo, el coloquio posterior fue una oportunidad para ver el antes y el después de lo ocurrido. Fue fascinante poder asomarse a sus universos creativos. 

Con Marc Sans dentro de Hen//Toshi también tuvimos la suerte de que, con esa manera de crear tan visual, a través de unos sencillos folios de colores fluorescentes, y de manera muy honesta con los materiales referenciales e inspiradores que le habían llevado a escribir la pieza, nos ilustrara con la complejidad y carga de significados que ésta contenía.

Así, las últimas jornadas siguieron estando en el propio proceso creativo pero tomaron gran fuerza los aspectos relacionales o las trayectorias de los componentes de las compañías implicadas. Encontramos a La Lola Boreal con Spoiler Alert: no som unes youtubers qualsevols, en la parte alta de La Rambleta. Nos reunimos con los ensayos ya en marcha para ver cómo en ese esqueleto que era el lugar en el que se encontraban literal y metafóricamente se desarrollaba la magia del encuentro, dentro de un trabajo intergeneracional y rabiosamente joven. Con ellas y ellos comprendimos otra manera de entender la creación, que ya desde la selección de componentes (jóvenes no profesionales con distintas habilidades múltiples creativas: parkour, canto, danza, comunicación audiovisual, etcétera), predisponía a un cometido muy especial. La actitud y relación de horizontalidad de las directoras y de las componentes era admirable, había madurez y frescura, esto hizo que tras observarles pudiéramos tener una conversación, sincera, cercana, honesta y muy tierna con todas ellas.

El Grup iba adquiriendo mayor confianza en sus reflexiones de forma que comparaba unos procesos con otros. Por ejemplo, tanto La Lola Boreal com La SubTerránea residieron en el mismo espacio y mientras una compañía permanecía estática en un espacio muy acotado durante sus ensayos, la otra aprovechó al máximo toda la gran sala, desde las columnas hasta el ascensor. Cuando observamos un proceso creativo no sabemos nada de la pieza y eso es interesante porque no estamos condicionados. Por eso, cuando después asistimos al estreno, nos maravilla y apreciamos la representación desde una visión más holística.

Para algunas Compañías las reflexiones compartidas con el grupo supuso una forma de ver su pieza saliendo de esa creación egocentrista que en muchas ocasiones te impide ser consciente de si lo que quieres comunicar está siendo contaminado por otros elementos sociales que enturbian de forma involuntaria la escena. Por ejemplo, en algunas piezas el Grup visibilizó actitudes corporales que tenemos naturalizadas a causa de una educación patriarcal y que podían inducir al espectador y llevarlo hacia otras vertientes en las que la compañía no había recabado y ni siquiera tenía interés en que ocurrieran. O todo lo contrario, percibir profundamente y con claridad lo que la compañía quiere transmitir en un momento del proceso donde se encontraba perdida y ofrecer así un apoyo y confianza.

Dentro de estas observaciones en las que entre bambalinas nos llamaban la atención las personas que entraban y salían del escenario, tuvimos la suerte de coincidir con un gran director artístico, Erick Jiménez, quien nos hizo conscientes de la transmediación. Pues en esta ocasión observamos su dirección en la Compañía Fil d’Arena en Cos-a Cos (E-111). Además fue en un entorno original como es l’Espai de Circ d’Alboraia, en este contexto fueron muy suculentas nuestras reflexiones, pues pudimos escuchar las distintas voces en sus roles de creadores, intérpretes y directores. Hubo un trabajo puramente físico y a su vez profundos pensamientos sobre la danza aplicada a la vida.

Nuestra nutrición

¿Qué nos aporta cada grupo a la sociedad y qué nos aporta a nosotras como mediadoras?

El grupo Comunidad nos ayuda a situarnos en la sala en la que nos encontramos, a escucharla y a que empiece a escuchar a sus asiduos o venideros. Nos pone en el foco de las problemáticas tratadas, nos aproxima desde la empatía a comprender los problemas tratados por las creadoras, así como con los mundos particulares de cada colectivo. Ofrece puentes y hace que todas las implicadas: salas, creadoras, componentes de la Comunidad como nosotras mismas nos tomemos en cuenta desde la presencia. Son las acciones más complicadas de consolidar, puesto que parten de una propuesta externa y no existen canales de consolidación. No obstante, consideramos que son fundamentales para poder abrir el proyecto y llegar a los diferentes sectores de la ciudadanía, regalándole una oportunidad para acercarse de manera distinta a las artes escénicas. Estas acciones funcionan como bancos de semillas a esparcir por la ciudad de València.

El Grup de Trobades Escèniques se ha desarrollado de un modo más recogido, consolidando una confianza y continuidad que hacían que compartiéramos un aprendizaje propio del grupo. La diversidad de perfiles e intereses del grupo, sumado a un encadenamiento de sesiones, daba una seguridad felxible que nos ha venido cautivando. Las sesiones son sumativas y hacen que acumulemos una mirada cada vez más entrenada, la que, a su vez, se proyecta en las reflexiones volcadas en las sesiones futuras con las compañías.

¿Registros para la posteridad?

Desde el principio, consideramos fundamental registrar nuestras acciones, como amantes de la evaluación para la mejora que somos. Lo hemos hecho en distintos soportes: anotaciones, objetos, fotografías y registros de audio.

Con el fin de transmitir lo vivido en las sesiones con el Grup de Trobades Escèniques, decidimos crear una instalación sonora asociada a cada espectáculo que contuviera la esencia de la obra en residencia y de sus creadoras/es, así como de las personas participantes del grupo, sin desvelar el espectáculo.

Realizar estas instalaciones nos ha servido para analizar, sintetizar y reflexionar de manera creativa sobre lo vivido. Hasta el momento, hemos hecho instalaciones sonoras acompañadas de objetos representativos del contenido del audio. No obstante, en estos momentos consideramos que tal vez sea mejor opción pasarnos al formato digital, sin saber hasta cuándo permanecerá.

Hacia dónde vamos

Desde fuera tenemos una vista de pájaro, desde dentro podemos entrar a las particularidades y sentires personales, y si algo podemos hacer desde la mediación es estar en esos espacios intermedios para hacernos conscientes de la situación en la que nos encontramos.

Hay algo que nos motiva y a la vez nos duele: la dosis de realidad de las temáticas tratadas por las residentes. Esto nos hace pisar el suelo con firmeza, analizar en qué mundo vivimos. Los aspectos desarrollados son atravesados por el Horizonte 2020, al igual que nuestra propuesta mediacional. Los primeros pasan por: derechos humanos, migraciones, diferencias generacionales, medios de comunicación, procesos de turistificación, utopías políticas, invisibilidad y exclusión social, la vida del artista, procesos creativos, sentimiento de pertenencia al grupo y diversidad humana, entre otras. En ocasiones, estamos contemplando el espectáculo como una propuesta ficcional, pero cuando entramos en contacto con la realidad personal de cada propuesta, nos quedamos congeladas sin saber bien qué hacer. Esto nos hace preguntarnos sobre los límites de la mediación. En cada una de las acciones nos volvemos a preguntar hacia dónde vamos esta vez. Nunca sabemos cuál es la respuesta, tan solo que las personas implicadas nos conmueven. 

Las escuchas y nuestro estar cambian por completo de una a otra sesión, las sintonías nos alejan y nos devuelven a la noción de existencia. Un golpe que nos sacude a todas es la precariedad, esto afecta a las temáticas tratadas, a las relaciones profesionales, a los espacios y cuerpos participantes, y a cada gesto derivado de la decisión de empezar con este proyecto. Todavía no es suficiente.

Si algo esperamos de esto, a parte de fomentar las sensibilidades particulares, es poder aportar un granito de arena para que cada persona que asista a nuestras sesiones se vaya con la mente un poquito más abierta. Y algo más importante, que valore el papel de la alteridad en todo esto: el papel de las salas, el papel de las creadoras, el papel de la sociedad dentro la que se encuentra el público, el papel de las administraciones, así como el papel de las mediadoras. Ser tenidas en cuenta es nuestra colección de pequeños pasos.

1_ granersdecreacio.com

1_  granersdecreacio.com/2019/dispositivos-sonoros/

Foto: Nau Ivanow. Jornadas EXIT 2019

Laura Ú. Pastor, se ha desarrollado como pedagoga creativa pasando por la atención a la diversidad desde el juego, el diseño de experiencias de aprendizaje, o la dinamización de actividades culturales. Se ha formado en educación viva y la ha aplicado a la educación formal y no formal. Ha sido asesora psicopedagógica y ha cocreado metodologías formativas propias de educación infantojuvenil en el tiempo libre. Los últimos años ha desarrollo proyectos educativos en la creación y arte contemporáneòs. Ha impulsado el grupo de invesigación Sinergies Lab. Actualmente es mediadora de arte de Centre d’Art Bombas Gens y coordina junto con Elisa M. Matallín  la mediación de Graners de Creaciò. ____ Elisa M. Matallín lleva trabajando más de 25 años en la dinamización de bibliotecas, museos y otros centros culturales. En la actualidad, trabaja como mediadora en los talleres didácticos para escolares vinculados a las exposiciones de arte de la Fundación Bancaja basados en una metodología altamente participativa; gestiona su propia compañía de teatro, Títeres de cuento y coordina junto con Laura Pastor la mediación de Graners de creaciò. Sus últimos proyectos de mediación ( Obskené, Fuera de escena y Oppressió) han estado centrados en la investigación en el uso de dinámicas propias del teatro y la performance aplicadas en la educación y la inclusión social.

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