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Grafiti.Calle de Baix, València.

Hacia rutas internacionales

“Un espacio que se ocupa de proteger y cuidar lo artístico, el proceso artístico y al creador”. Así se presenta el proyecto de residencias artísticas de Graners de Creació nada más abrir su página web. Actualmente, este proyecto está formado por una red de 15 salas y festivales de artes escénicas valencianos que, entre 2019 y 2022, acogerá propuestas escénicas a través de una convocatoria abierta de carácter anual. En líneas generales, estas residencias ofrecen a los creadores seleccionados un espacio y un respaldo económico para el desarrollo de sus procesos artísticos, un escenario para realizar una muestra del trabajo, así como el apoyo de un equipo de mediación para generar un intercambio con otros artistas o con colectivos y públicos, según las necesidades de cada proyecto.

Así es, pues, cómo se configura, hasta el momento, su propósito de “proteger y cuidar”: facilitando unos recursos necesarios para que los residentes puedan centrarse en sus procesos creativos. El encuentro “Rutas Internacionales”, que tendrá lugar el 27 y 28 de noviembre en Valencia, busca ampliar las fronteras de esos recursos. Organizado por Graners de Creació, este encuentro reunirá a responsables de centros de residencias escénicas internacionales con el fin de generar una red de intercambios entre creadores en residencia de Graners y creadores en residencia de otros centros.

En este primer encuentro, que tendrá lugar entre La Mutant y la Sala 7 del Teatro Rialto, participarán siete espacios internacionales: Nau Ivanov (Barcelona), Schloss Broellin (Alemania), Reactor Cluj (Rumania), Nuovo Teatro delle Commedie de Livorno (Italia), Marche Teatro (Italia), Eilertsen & Granados (Noruega) y Teatro Puerto (Chile). Siete espacios que cuentan con proyectos muy diferentes, y por extensión, con residencias artísticas muy dispares: desde las características de sus espacios físicos (por ejemplo, su ubicación, ya sea más urbana o más rural, y en contextos artísticos y sociales diferentes; o el número de residentes que puede acoger y la duración de la estancia) hasta las líneas artísticas de sus proyectos (por ejemplo, temáticas y lenguajes concretos, talleres e interacción con artistas locales o espacios para mostrar el trabajo). En definitiva, una heterogeneidad que, en principio, resulta conveniente ya que las necesidades que cada creador y cada proceso creativo requieren son diferentes.

Por tanto, ampliar la red que ofrece Graners posibilitaría, por una parte, que los creadores pudieran dedicar más tiempo a sus procesos creativos, porque podrían formar parte de varias residencias sin además tener que encargarse de esa búsqueda de convocatorias. Y, por otra, ofrecería un abanico de contextos y características más amplio y, por tanto, habría más posibilidades de que encajaran mejor con las necesidades de cada propuesta.

El programa del encuentro contará, en primer lugar, con una presentación por parte de los responsables de residencias artísticas internacionales, abierta tanto a creadores y espacios escénicos como al público general, en la que presentarán las características de sus proyectos de residencias escénicas y un panorama general del funcionamiento de estas en su país. Esta sesión resulta de gran relevancia para conocer qué se está haciendo en otros lugares, y para que el proyecto de Graners pueda ubicarse dentro de esta panorámica general y plantearse posibles líneas de desarrollo futuro. Por algo, en su decálogo, el proyecto de Graners se define como un proyecto abierto a su evolución.

La segunda sesión estará dedicada a los residentes de Graners, tanto de 2019 como de 2020, para que estos reflexionen en qué punto del proceso creativo se encuentran sus trabajos y los elementos que buscan en una residencia artística. Esta sesión de trabajo pretende que sean los residentes quienes compartan sus necesidades en primera persona. Porque, ¿para qué establecer un acuerdo con la residencia de Alemania, por poner un ejemplo, si ninguno de los creadores está interesado en desplazarse hasta allí para estar dos semanas trabajando en un centro que se encuentra en un contexto rural muy aislado? Para poder apoyarles para que desarrollen su trabajo artístico, es decir, para poderles “proteger y cuidar” de verdad, antes que nada se debe escuchar sus necesidades.

Por último, habrá una sesión de trabajo destinada al encuentro entre los espacios de residencias, tanto valencianos como internacionales, con el fin de reflexionar conjuntamente sobre las razones para generar esta red internacional, y posteriormente, teniendo en cuenta las opiniones compartidas por los residentes y las conclusiones anteriores, plantearse la forma y condiciones de estos acuerdos y las líneas de colaboración. 

Así pues, la cuestión fundamental de esta sesión, y del encuentro en general, será: ¿Es posible establecer esta nueva red de residencias internacionales con unas condiciones que realmente protejan y cuiden a los artistas y sus procesos?

En definitiva, es fundamental pensar bien la forma en la que los espacios de residencias, al igual que las instituciones públicas, pueden organizarse y qué pueden ofrecer realmente a los creadores, para asegurarnos de que su viaje por residencias internacionales no deriva finalmente hacia rutas salvajes1.

1_Referencia a la película y libro Hacia rutas salvajes, que cuenta la historia real de un joven que emprendió un viaje personal para alejarse de la sociedad y que tuvo un trágico final al quedar aislado por esa misma naturaleza salvaje que buscaba.

Foto: Grafiti.Calle de Baix, València.

Licenciada en Filología Hispánica e Inglesa. Actualmente, se encarga de las relaciones internacionales del Festival 10 Sentidos y colabora con Espacio Inestable, entre otros proyectos culturales y editoriales.

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